MÉXICO, viernes 28/01/2022.- El cantante, compositor y productor argentino Diego Verdaguer, quien falleció este jueves 27 de enero pasado en Los Ángeles, California, Estados Unidos, por complicaciones del Coronavirus, siempre pidió a los habitantes de Latinoamérica poner su granito de arena para que haya paz en el Mundo.

“Hay que trabajar en acciones concretas para que se transformen en hechos”, dijo en una ocasión el artista de 70 años de edad antes de su participación en la XVII Cumbre de los Premios Nobel de la Paz que se realizó del 19 al 22 de septiembre de 2019 en Mérida.

La muerte de Diego Verdaguer se dio a conocer la madrugada de hoy viernes en México, donde residía el cantautor con su esposa Amanda Miguel, quien igual que él no creía en las vacunas contra el Coronavirus.

El autor de La ladrona, Volveré y Usted ¿qué haría? nació el 26 de abril de 1951 en Buenos Aires, Argentina, pero en 1980 llegó a México y se quedó hasta su muerte.

Durante su participación en la Cumbre de Mérida comentó que su huella por la paz es la música, con la que busca llegar al alma de sus admiradores.

“Creo que la música es un buen instrumento para la paz porque no tiene fronteras y brinda felicidad”, indicó el cantante de origen argentino que logró su nacionalidad mexicana en el año 2000.

“La música enamora más y el amor es lo que cubre el universo”, precisó Miguel Atilio Boccadoro Hernández (su nombre real), quien grabó más de 20 discos, de los que se desprenden más de 50 éxitos, como “Chiquilla” una canción, en coautoría con el maestro Armando Manzanero Canché, que escribió para su hija Ana Victoria.

Diego Verdaguer, quien compuso canciones para su esposa Amanda Miguel, dijo que trabajaba en un proyecto sobre migración y los niños, “la intención es que podamos buscar que los derechos humanos de verdad se divulguen entre los pequeños del mundo”.

“Al conocer sus derechos, los niños tendrán ‘un arma’ protectora invisible que les permitirá transitar por este mundo, tendrán protección total”, explicó el músico.

Sobre Mérida, ciudad que visitó como artista en varias ocasiones junto a su esposa Amanda Miguel, comentó que “es un placer estar en un espacio donde hay tanta buena vibra, como decimos los jóvenes”.

Insistió en que es necesario tomar acciones para concretar la paz del mundo. “no nos quedemos en pensamientos y buenas intenciones, hay que brindar información veraz y oportuna o cantar un tema bonito son buenas acciones”.

En aquella ocasión, Diego Verdaguer sostuvo una reunión en Mérida con la premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, para crear una fundación y promover los derechos humanos de los niños.