MÉRIDA, Yucatán, miércoles 26/01/2022.- El 18 de septiembre de 2020, en medio de una de las olas más aciagas de la pandemia en Yucatán, el Covid-19 mató a 35 personas, con solo 145 contagios. Eran los días en que el estado estuvo a casi nada de volver a semáforo rojo.

Ayer se registró lo que ha sido la cifra más alta de contagios en lo que va de la pandemia: 1,037 casos, pero solo fallecieron siete personas.

Sin duda el escenario es distinto en esta ola que hoy nos golpea, a causa de la variante Ómicron, la cual es menos letal pero altamente contagiosa, a tal grado que infecta a familias enteras, afecta la economía familiar y empresarial, porque al aislarse los miles de contagiados faltan al trabajo y, los que viven al día, dejan de ganar dinero.

Cada ola ha tenido su característica y la de hoy está marcada por los efectos de la vacunación, pero lo que no cambia es la afectación a la economía y el freno de numerosos proyectos.

En noviembre y diciembre los contagios descendieron drásticamente, lo mismo que los hospitalizados y fallecidos. Se tuvo la esperanza de que por fin la economía yucateca volviera a encarrilarse.

Sin embargo, la llegada de la variante Ómicron a finales de diciembre obligó a que la reactivación económica se replegara y que de nuevo se cancelaran eventos masivos.

Yucatán estuvo en semáforo verde hasta a principios de enero, pero ante el aumento de contagios a niveles nunca antes vistos, volvió a semáforo amarillo, pero sin aumento de restricciones, más que la cancelación de eventos masivos.

El volumen de contagios, hasta ahora nunca antes visto, hizo que la gente se volcara masivamente a las pruebas de Covid-19, a los hospitales y a los módulos de vacunación.

Si bien es menos letal, no hay que olvidar que la variante Ómicron mata gente, y ayer se tuvieron siete fallecidos. Y sí, también causa hospitalizaciones debido a complicaciones de los pacientes.

Aunque parezca contradictorio, la alta contagiosidad de Ómicron con menos letalidad podría ser el inicio del fin de la pandemia para dar paso a una endemia, de acuerdo con expertos de la salud.

Explicamos: el coronavirus no desaparecerá, pero se convertirá en una enfermedad contagiosa más, mortal sí, pero no con la letalidad que tuvo en sus inicios en 2019 y 2020.