MÉRIDA, Yucatán, miércoles 15/12/21.- La falta de capacidad del juez se la demostró el ladrón Jesús Alejandro G.M., al que dejó libre condicionalmente, pero huyó, de modo que tuvo que aprehenderlo de nuevo y dejarlo preso, como debió ser desde el principio.

El juez de control Kenny Martins Burgos Salazar lo dejó libre por medio de una suspensión condicional, pero incumplió las condiciones que se le impusieron para llevar su proceso en libertad, de modo que le revocó el beneficio que se le había otorgado.

El sujeto se fue a vivir a una casa diferente a la que dio para localizarlo y, debido a que intencionalmente no cargó la pila del teléfono que acompaña a los mal llamados localizadores electrónicos o brazaletes, se le perdió el rastro por una buena temporada.

El juez le revocó la suspensión para continuar con el proceso en su contra y, por ende, con la prisión preventiva y programó la audiencia intermedia por un posible abreviado que se fijó para el 23 de diciembre.

El 17 de junio, a las 14:25 horas, Alejandró despojó de un reloj de pulsera y de dinero en efectivo a Rodrigo M.R., cuando éste estaba en la calle 47 diagonal con 16 de la colonia Petcanché y hablaba en un teléfono público.

El ladrón amenazó al ciudadano para que le entregara sus pertenencias y en ese momento el denunciante notó que el sujeto tenía un cuchillo y por temor le dio los objetos antes mencionados.

El asaltante huyó corriendo, pero Rodrigo vio una patrulla de policía y pidió que se le detuviera.

Por medio de un operativo de búsqueda lo localizaron y lo detuvieron.