MÉRIDA, Yucatán, viernes 06/08/21.- En un giro de 360 grados, a la ex modelo Alicia Loaiza C. la declararon culpable de los delitos de violencia familia en contra de sus dos hijos menores, nueva sentencia que emitió la Segunda Sala Colegiada del Sistema de Justicia Penal Acusatorio.

De esta forma, la autoridad Colegiada revocó la sentencia de absolución dictada por el Tribunal Primero de Juicio Oral del Estado.

Alicia es la ex modelo guanajuatense que años atrás cobró notoriedad en Mérida por su presunto pasado criminal, pasado que incluso hizo que se refugiara en Sacalum durante la pandemia.

Ella fue denunciada en Mérida porque maltrataba física y psicológicamente a sus hijos, de quienes ha perdido la custodia y la denunció Daniel Óscar E.C. Fue procesada y portaba un brazalete electrónico porque se le concedió libertad condicional, ya que con el sujeto procreó un niño y reconoció a una menor como su hija.

La acusó de insultar, maltratar física y psicológicamente a los menores, además que los obligaba a hacer cosas no propias de su edad y los encerraba en su casa sin comida.

El año pasado fue absuelta, pero el fiscal adscrito apeló y ahora la Segunda Sala Colegiada, según autos del toca número 27/2021, falló en contra de la mujer y se revocó la absolución, de modo que ahora, en próxima audiencia se definirá los años de cárcel a los que se hará acreedora por la violencia contra sus hijos.

Alicia cobró notoriedad cuando se supo que se escondía en Mérida, tras verse envuelta en el asesinato del que fuera su novio, cuando ella era adolescente.

La familia del joven fallecido, Ezequiel David Fainsod Sanmiguel la ubicó en Yucatán años después y buscó que se reabriera la investigación, iniciada cuando ella tenía apenas 15 años de edad.

Según las autoridades de Guanajuato, el joven murió de manera horrible, pues fue atado a una cama y luego recibió varias heridas de arma blanca, pero no falleció por esta causa, sino que se le prendió fuego y lo quemaron vivo.

El cuerpo lo hallaron vecinos del mismo departamento habitacional (calle Díaz Ordaz 1357, Colonia Las Reinas), quienes notaron el fuego en la habitación y llamaron a los bomberos, pero ya no pudieron salvar al joven.

Según el certificado de defunción, él murió de asfixia por monóxido de carbono, confirmándose así que estaba vivo cuando se le prendió fuego; incluso la necropsia realizada por el médico Enrique Esteban Chávez Ruíz menciona que el cuerpo estaba semicarbonizado.

Versiones periodísticas de la época señalan que en un principio no se logró identificar al autor del crimen, pero la joven siempre fue sospechosa porque fue vista salir del departamento.

Posteriormente, durante las pesquisas se determinó la presunta responsabilidad de Alicia, entre otras cosas, debido a que el lugar se halló una prenda íntima y el padre de la muchacha la reconoció como propiedad de su hija.

El expediente fue consignado a la autoridad que juzgaba a menores, debido a que ella estaba a tres meses de cumplir los 16 años, edad legal mínima para ser considerada mayor de edad en ese estado.

Sin embargo, Alicia no pudo ser detenida porque huyó de la ciudad y nunca se le volvió a ver, lo mismo que a su familia. 17 años después fue localizada en Mérida, ciudad en la que vivió varios años en una casa del fraccionamiento Campestre.

Aquí se casó y llevó una vida normal sin revelar su secreto, incluso trabajó como modelo de varias marcas y empresas, como Gran Chapur.

Sin embargo, tuvo problemas con la justicia, lo que la llevó a refugiarse en Sacalum, donde el año pasado enfrentó problemas por llevar a otra de sus hijas sin cubrebocas