MÉRIDA, Yucatán, lunes 31/05/21.- Estoy feliz de estar de regreso con ustedes, con mi público, gracias, gracias”, le dijo Luis Miguel a la multitud y suenan con fuerza los acordes de “La media vuelta” de José Alfredo Jiménez, durante el inicio del Capítulo 8 de la segunda temporada de la bio serie de Micky.

La explosión de sentimientos que volcaron sus admiradoras ante la entrega total del artista mexicano, que este 2021 celebra 40 años de trayectoria, sigue siendo la misma, igual que cuando tenía 11 años,  igual que en 1981 cuando debutó como cantante en la boda de la hija del presidente José López Portillo. 

Los gritos de sus admiradoras fueron el combustible que marcó siempre el éxito de Luis Miguel, el cantante y productor que triunfaba mientras su vida personal se desplomaba, así lo dejan entrever Netflix y Gato Grande Producciones, quienes en dos temporadas develan secretos celosamente guardados.

Sin embargo, los gritos de las admiradoras se intensificaron la noche del 30 de mayo de 2021, porque Netflix hizo un anuncio: “es oficial habrá una tercera y última temporada”.

No es para menos, los productores dejan mucha tinta en el tintero sobre su larga lista de mujeres, desde Mariana Yazbek, Stephany Salas, Issabela Camil, Deysi Fuentes, Alicia Machado, Mariah Carey, Mirka Dellanos, Lucía Méndez, Aracelly Arámbula, su corista Mollie Gould y la nueva que sigue siendo un misterio.

Los problemas familiares que afronta un artista de ese nivel, a lo largo de su exitosa carrera, también se desgranarán en la nueva temporada.

En el episodio 8, Luis Miguel se queda con el anillo de compromiso que no alcanza a darle a Erika (Issabela Camil), porque ella lo abandona al darse cuenta que no podrá ser feliz con el artista internacional.

La joven toma la decisión cuando descubre, durante la entrevista que Micky concedió a Daysi Fuentes, que su impuntualidad no fue por trabajo, sino porque se fue a celebrar con la presentadora de MTV, la noche que los padres de Erika fueron a conocer la casa.

En el Capítulo 8, también se queda sin Sergio, porque el Doc que en la vida real fue el doctor Octavio Foncerrada se lleva al hermano menor a estudiar a Boston después del escándalo que desató la abuela al revelar a los medios informativos la desaparición de Marcela y su paternidad.

Los líos familiares continúan, ya que su mánager Mauricio y Michelle Salas viven un romance en Madrid y Luis Miguel se entera de la peor forma: con fotos de un paparazzi que contrató José Pérez, el ex chofer de Alex Mc Cluskey que Patricio Flores le dio trabajo en las nuevas oficinas de Aries Producciones.

En ese pasaje de la serie, también revelan que el proyecto del vino “Unico” elaborado con uva Syrah fue un éxito.

LLORA AL RECORDAR A HUGO LOPEZ

El capítulo 8 de la segunda temporada de la serie, muestra a un Luis Miguel muy humano y con el corazón roto.

Al reunirse con Lucía Miranda, la viuda de su ex mánager Hugo López que dejará México para ir a su natal Argentina, el intérprete se desahoga y llora por las tormentosas circunstancias que vive.

Su amiga lo centra y lo cuestiona: “¿Qué te hace bien a ti, no a tu carrera, decir la verdad sobre tu novia, hija, familia, tu vida en general o seguir callando?”.

¿”Qué crees que te diría Hugo si estuviera aquí, con una copa de vino?”.

“Que nadie se arrepiente de ser valiente”, responde, llora y confiesa: “Lo extraño mucho”.

Todavía faltan muchos secretos por conocer de la vida de Luismi, sus mujeres, su compromiso con sus hermanos, el nuevo distanciamiento con Michelle Salas por su romance con Ambrosi y la forma en que se va a la ruina financiera por culpa de Patricio Robles.

No coman ansias, eso y más, pronto lo veremos en la tercera temporada de Luis Miguel, la serie que transmitirá Netflix.- (Martha López Huan)