KANASÍN, Yucatán, lunes 04/01/21.- Tal parece que las ganas de Carlos Moreno Magaña de repetir como alcalde, quedarán solo en eso, puesto que de la integración de las carpetas de investigación se derivará la inhabilitación y las órdenes de aprehensión, de él mismo y de los que resulten responsables.

Todo esto se fortalece por las diversas indagatorias que en la integración, para consignación de las carpetas se refleja, tomando en cuenta que entre los que podrían ser detenidos están Moreno Magaña, Jorge Quijano Roca y Clara Guadalupe Cervera Vélez.

En pleno proceso electoral aparece este problema legal del ex alcalde, de modo que lo indicado sería que solucionara sus conflictos con el/los denunciantes, que es reparar el daño que haya efectuado con los actos u omisiones que ejecutaron.

A finales de noviembre de 2020 publicamos que el juicio que se le sigue a Carlos Moreno Magaña, denunciado por Juan Muñoz Montero, por negarse a pagarle un laudo deriva en múltiples carpetas penales, laborales y en la Fiscalía Anticorrupción y se emitirían órdenes de aprehensión.

De las carpetas que se integran en la Fiscalía es casi seguro que derivarán varias órdenes de aprehensión e inhabilitaciones, pues se configuran varios delitos como son falsedad de declaraciones, desacato, contra la administración de justicia, en el ámbito penal y por la falta de entrega-recepción, que derivan en daño patrimonial al estado.

Obsesionado con el poder y a fin de hacer más dinero, pues su trabajo como alcalde fue de lo peor, Moreno Magaña intentó entrometerse en el PAN, pero de dieron palo; ahora busca a MORENA y a Movimiento Ciudadano, para tratar de ser candidato, para lo cual derrocha dinero a manos llenas.

Además de su pésimo trabajo como alcalde y de que no realizó la entrega-recepción, Carlos Moreno Magaña, quien quiere ser candidato de nuevo, desvío $5 millones que pidió prestados para pagar laudos, lo que no hizo y, de acuerdo con investigaciones de denuncias y juicios laborales, se concluye que en su periodo como edil Carlos Moreno pidió y le autorizaron un préstamo, presuntamente para pagar un laudo de más de cinco millones de pesos. Sin embargo, el entonces alcalde del PRI no pagó el laudo, en lo que al parecer fue un desvío de recursos.