MÉRIDA, Yucatán, jueves 31/12/20.- El fatídico año que acaba dejó como a los peores regidores de la Comuna de Mérida a Gonzalo Puerto González, un personaje gris, a Mariana Jiménez Gudiño, la “Chayotera” de conciertos y eventos gratuitos, y al eterno perdedor Arturo león Itzá.
Entre los mejores están Alejandro Ruz Castro, quien suspira con ser alcalde y por tanto que Renán pida licencia para hacer campaña; le siguen Sofía Castro Romero, la dama educada, y Alejandrina León Torres, cuyo papel la llevó a ser secretaria general del PRI de Mérida y a tratar de “arañar” la candidatura a diputada por el Distrito III.
El panista Gonzalo Puerto, gris, pero con suerte gracias, a su sumisión política, recibió de premio por lambisconear a Cecilia Patrón Laviada, ser suplente Rommel Pacheco Marrufo, candidato a diputado federal por el Distrito III. En el Cabildo, Gonzalo sólo fue “mirón y levantadedos”.
A su vez, la chilanga Mariana Jiménez, regidora de MORENA, tiene poco tacto político y mucha agresión verbal, cual chaira que es, que critica todo de la Comuna, pero es la “chayotera” número 1 de boletos que la Comuna tiene y va a todo concierto y evento: Basta con verla en todo el Carnaval y en eventos en primera fila.
Por su parte, León Itzá, muy bueno para las fiestas etílicas, pero gris para el debate político, por tercera vez se quedó con las ganas de ser candidato a diputado -ya deberían de meterlo en un baúl y desaparecerlo unos años-, pero será suplente de su compadre fiestero Jesús Pérez Ballote, candidato a diputado por el Distrito I local.
León Itzá caminó cuatro distritos e hizo de todo, hasta regalar plantas, para tratar de ser candidato a diputado, pero no lo logró y será chen suplente de “Chucho Chayote”.
Entre los mejores del Cabildo, que sufrirá una desbandada, están el secretario municipal Alejandro Ruz, quien con menos fanfarronería y exposición mediática realizó su labor, además de que, tal vez por soñar con ser alcalde bajó varios kilos.
En segundo lugar está la Maestra Sofía Castro Romera, de MORENA, quien con todo respeto, propiedad y educación siempre expuso sus argumentos a favor o en contra de las propuestas, y sus comentarios fueron de altura, como buena dama de sociedad bien educada. Muchas de estas necesitamos en Yucatán. Votó según su convicción, de modo que no solo fue “contreras”, sino que votó en contra unas veces y a favor otras.
Finalmente, Alejandrina, quien con menos clase y educación que Sofía Castro realizó bien su papel opositor, aunque ese mismo papel la hacía ser intransigente, porque piensa que ser oposición está peleado con la razón.
FELIZ AÑO NUEVO….


