MÉRIDA, Yucatán, domingo 13/12/20.- Año y medio después, al tabasqueño Juan Luis de la Cruz Ascencio (a) “Licho” lo condenaron a 10 años, 6 meses y 23 días de prisión, como el último integrante de una banda de asaltantes que en junio del 2019 robaron con lujo de violencia en una casa del fraccionamiento Bosques del Poniente.
Lo condenó el Tribunal Segundo de Enjuiciamiento, que también le impuso una multa de 21,629 pesos; que pague por reparación del daño 226 mil pesos; los jueces dejaron a salvo los derechos de la víctima para acreditar en ejecución de sentencia la cuantía de los objetos no recuperados.
A “Licho” lo amonestaron públicamente; le suspendieron sus derechos políticos; le negaron los beneficios sustitutivos de sanciones, y le prohibieron acercarse a la víctima y a su domicilio tres años después de compurgada la condena.
También fue condenado, pero antes, David Alejandro Calzada Sansores (a) “Chabelo”, a 10 años de cárcel, al comprobarse que aparecieron sus huellas digitales en el lugar del hurto y fue captado en video su rostro, que mantenía semioculto con un cubre bocas.
“Licho”, “Chabelo” y los también sentenciados por medio de procedimientos abreviados al confesar, Humberto Lorente Marín (a) “Cubano” y Oswaldo Enrique Ruiz Escobar (a) “Oso”, fueron condenados por el delito de robo cometido con violencia y en pandilla, al asaltar un domicilio del fraccionamiento Bosques del Poniente, donde obtuvieron un cuantioso botín en dinero, alhajas, relojes y otros objetos.
Por su parte, la denunciante Marlene Isela P.R. afirmó que el daño patrimonial era de cuatro millones de pesos.
El 26 de junio de 2019, a las 8:20 horas, los arriba mencionados entraron por la puerta principal de una casa ubicada en la calle 128-D entre 71-B y 71-C del fraccionamiento Bosques del Poniente.
Con los rostros cubiertos ligeramente con cubre bocas, los ladrones sorprendieron a la propietaria (estaba acompañada de su hija Karina K.P. y había abierto el portón de su casa para sacar su basura), sometieron a las mujeres con armas blancas y obligaron a la dueña de la casa a abrir una caja fuerte, y se apoderaron de alhajas, relojes, 220 mil pesos, un teléfono celular, una cartera con diversas tarjetas y otros 15 mil pesos.
Pero se les ubicó por el taxi en el que huyeron, las imágenes de video en los que aparecen y sus huellas.


