MÉRIDA, Yucatán, jueves 05/11/20.- Aunque había indicios de violencia en su relación, Paloma Beatriz R.G. se casó con el ex marino estadounidense Shane R.K., quien le dio una verdadera vida de “perros” a ella y a su hijo, en Sudzal.
Incluso una vez la amenazó y apuntó con una pistola, pero ella se liberó de él y el marino le mordió un muslo y le pegó en el vientre, para que abortara pues ella está embarazada.
En fecha reciente, hasta la ex alcaldesa de Sudzal, Kity Janeth May Chuc, sus hermanos y una turba buscaban que dejaran libre al sujeto, después de tener un altercado en la vía pública con la mujer.
Detenido mediante una orden de aprehensión, a Shane, ciudadano jubilado de la marina norteamericana, lo llevaron ante la juez de control de Kanasín, Mariza Virginia Polanco Sabido, para que responda por los delitos de violencia familiar (2) y lesiones, que denunció su esposa mexicana, que actualmente está embarazada.
La juez determinó imputarlo y accedió a que la audiencia de vinculación, para definir la situación jurídica del “Gringo”, se efectúe el lunes 9 de noviembre. Le impuso las medidas cautelares de presentación periódica para firmar; el pago de una garantía económica de $10 mil; la prohibición de salir del país; el sometimiento a vigilancia; no acercarse a la mujer y testigos; separación del domicilio conyugal, y la colocación de brazalete electrónico.
Los hechos fueron denunciados por la señora Paloma Beatriz R.G., por la violencia en su contra y en contra de su hijo de 7 años de edad, producto de una relación anterior.
Desde agosto del 2017, la pareja empezó a vivir en unión libre; durante ese tiempo, el sujeto comenzó a agredirla psicológica y verbalmente, además de que la humillaba y le decía que era una pobretona.
A pesar de este antecedente violento, ella aceptó casarse con él y el 2 de marzo del 2020, contrajeron matrimonio civil y se fueron a vivir en una casa de la calle 7 entre 8 y 10 de Sudzal, junto con su hijo menor.
A partir de ese entonces, el “Gringo” arreció las agresiones e incluso, según denunció ella, la amenazaba de muerte, como ocurrió el 17 de marzo, cuando ella fue domicilio familiar a recoger sus ropas y las de su hijo, ya que el americano los había sacado de la casa; incluso ese día le lanzó pedazos de block con la intención de lesionarla, sin lograrlo.
El 23 de agosto, al pedirle dinero para alimentos y consulta de ginecológico, Shane la agredió, la jaló de los cabellos, le propinó bofetadas y le tiró sus ropas al patio de la casa.
El ex marino también ha ejercido abusos contra el menor, como regañarlo y tomarlo a la fuerza de los brazos; incluso le cortóe el cabello a la fuerza, como ocurrió el 3 de septiembre del 2020.
En ese tiempo, la mujer tenía cuatro meses de embarazo.
El 23 de septiembre, la mujer y su hijo menor estaban en su casa, y el ex marino empezó a insultarla, la montó y puso una pistola en la cabeza, pero la denunciante como pudo logró que se le caiga el arma y en el forcejeo el tipo le mordió el muslo de la pierna derecha, la jaló del cabello y la empujó contra la pared y la golpeó en el vientre, mientras le decía que la iba a hacer abortar, que no le iba a dar ni un peso; le lesionó la mano izquierda, con heridas que tardan en sanar menos de 15 días.
A raíz de esa agresión, se emitió, el 4 de octubre pasado, una orden de restricción en contra del americano, pues el sujeto tiene tres armas de fuego y es adicto a las drogas.


