MIAMI, jueves 29/10/20 (EFE y AP).— El demócrata Joe Biden aventaja con más de 40 puntos al presidente Donald Trump entre los votantes latinos de Estados Unidos y presenta un empate técnico en el estado conservador de Texas entre los electores en general, según sendas encuestas divulgadas ayer por la cadena hispana Univision.

A seis días de la elecciones presidenciales, Biden está a tres puntos de Trump en Texas, un estado que no ganan los demócratas desde 1976, con 46% – 49%, una diferencia dentro del margen de error.

En ese estado, el republicano John Cornyn lidera frente a la demócrata Mary Jennings Hegar por tres puntos en la competencia por el Senado de Texas.

El exvicepresidente de Barack Obama (2009-2017) además supera al presidente Trump en Pensilvania (50 %-45 %), Arizona (50 % -45 %) y Florida (49 % -46 %).

Por otro lado, en Arizona el demócrata Mark Kelly tiene una cómoda ventaja sobre la republicana Martha McSally en la carrera por el Senado de ese estado.

Univision realizó del 17 al 25 de octubre pasado un sondeo a nivel nacional a 2,608 latinos registrados con un margen de error de +/- 2.21 % y sendas encuestas en Texas, Florida, Pensilvania y Arizona, estados donde un alto porcentaje ha sufragado.

En estos estados, la pandemia del coronavirus es la mayor preocupación de los votantes, según la encuesta, y en su mayoría, los electores apoyan el uso obligatorio de mascarillas, que el presidente Trump ha desestimado.

Por otro lado, los votantes de estos cuatro estados creen que Biden manejaría el coronavirus mejor que el republicano, pero consideran que el magnate manejaría la economía mejor que el aspirante demócrata.

En estos sondeos por estados las muestras fueron de alrededor de 720 votantes cada una, de ellos unos 400 de origen latino, y con márgenes de error de alrededor del 3.56%.

Los sondeos fueron supervisados por Sergio García-Ríos, director de Encuestas para Univision News, y realizados por las empresas Latino Decisions y North Star Opinion Research.

Biden aseguró ayer que de ser elegido no hará promesas falsas sobre la pandemia del coronavirus sino que le hará caso a los científicos, mientras Trump intensificaba su campaña con un frenético itinerario en que trataba de evitar toda mención de la enfermedad.

“No estoy haciendo campaña basado en promesas falsas, de que podré acabar con esta pandemia como si uno estuviese apagando la luz”, manifestó Biden.

El abanderado demócrata también insistió en el tema del sistema nacional de salud, argumentando que ahora la Corte Suprema, en la que el sector conservador goza de una mayoría de seis contra tres tras la confirmación de la magistrada Amy Coney Barrett, podría anular la reforma implementada bajo la presidencia de Barack Obama y dejar así a millones de estadounidense sin cobertura médica.

Biden mantuvo el enfoque en el coronavirus, denunciando que el manejo de la pandemia que ha hecho Trump equivale a un “insulto” a las víctimas, especialmente ahora en momentos en que la cantidad de casos está aumentando por todo el país.

“Incluso si gano, requerirá mucho trabajo acabar con esta pandemia”, expresó Biden en un discurso en Wilmington, Delaware, donde vive.

“No estoy haciendo campaña basado en promesas falsas, de que podré acabar con esta pandemia como si uno estuviese apagando la luz, pero esto sí les prometo: empezaremos, desde el primer día, haciendo lo correcto”, manifestó Biden.

Trump comenzó el día en Las Vegas, pero después realizó dos eventos en Arizona, incluso uno cerca del río Colorado, en la frontera con Nevada, en un intento por convencer a los habitantes de ese estado.

El gobernante estaba bajo presión de evitar las consecuencias negativas que tuvo uno de sus mítines en ese mismo estado en septiembre, cuando las autoridades impusieron una multa de 5,500 dólares al aeropuerto local que hospedó el evento, por violar las normas de salud contra el virus.

En lugar de aceptar las normas y no permitir la aglomeración de multitudes, Trump simplemente reubicó el evento al otro lado del río Colorado en Bullhead City, Arizona. Es el caso más reciente de los esfuerzos de Trump por restarle importancia a la pandemia y criticar a los demócratas, que han impuesto límites a las concentraciones de personas para combatir la peor crisis de salud pública en más de un siglo.