TIZIMÍN, Yucatán, jueves 08/10/20.- La destrucción más grave que dejó el huracán “Delta” en el municipio se observó al norte de la ciudad, en donde se cayeron postes de electricidad y los cables quedaron atravesados sobre la vía, al igual que frondosos árboles.
Aunque no hubo indicaciones, tras el azote de “Delta”, varias tiendas de abarrotes comenzaron abrir pasado el mediodía, la gente salió en vehículos, motos, bicicletas y hasta caminando para tomar fotografías de lo ocurrido.
Las personas que fueron desalojadas fueron trasladados en los diversos albergues y refugios temporales y pasaron sin complicaciones el paso del meteoro, pero ya querían regresar a sus hogares luego que se enteraron que el fenómeno ya se había alejado de la península.
Aunque las autoridades habían previsto proporcionar alimentos durante la estancia de los albergados, hubo quienes desde un día antes luego de llegar a Tizimín compraron insumos para pasarla en familia.
En las aulas de las escuelas se distribuyeron a las familias con sus respectivas colchonetas, a los que son de la cabecera Municipal y que viven en condiciones vulnerables se les dio ropa, calzado así como pañales y leche para los bebés.
Tras el paso del ciclón, muchos de los reubicados de puertos ya se querían regresar, pero los choferes no tenían indicaciones de partir, pues según alegaban debían esperar que les digan si el camino está en condiciones y si no hay riesgos por inundaciones.
Los de Tizimín desde la tarde comenzaron a dejar los refugios, y según el alcalde Mario González González fueron 201 albergados de la cabecera y del puerto de El Cuyo a los que recibieron.
Incluso indicó que tras el paso del huracán los visitó para decirles que el peligro había pasado y que en el momento que deseen podían regresar.
El primer edil dijo que hubo saldo blanco y que a pesar de los problemas con la electricidad poco a poco se iba a estar restableciendo.
Por otro lado, los que dejaron sus casas en el fraccionamiento Los Aguacates y en Jacinto Canek para refugiarse con familiares y en lugares seguros, esta vez no tuvieron graves inundaciones en sus hogares como con la tormenta “Gamma”.
Ahí ninguna familia se quedó, pues con lo ocurrido el fin de semana todos desalojaron sus hogares una noche antes tras aseguras sus viviendas.
En Valladolid, donde las afectaciones a causa del meteoro fueron mínimas, casi imperceptibles, una vez que pasaron los efectos, la gente comenzó a salir de la calle, incluso turistas acudieron a los expendios de comida.
El puerto de Sisal, comisaría de Hunucmá, prácticamente se inundó, igual que la única vía de entrada del puerto.
En Progreso, el meteoro se sintió ayer como un norte intenso, y paralizó casi todas las actividades entre ellas la pesquería y la portuaria.
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