MÉRIDA, Yucatán, domingo 04/10/20.- La polémica magistrada Leticia Cobá Magaña, que se prestó al complot para condenar a Armando Medina Millet avaló una decisión ilógica y fuera de todo principio de justicia, para dejar libre a un abusador sexual.
Con una resolución ilógica y fuera de todo principio de justicia, la Segunda Sala Colegiada del Sistema Penal Acusatorio, encabezada por la magistrada Leticia Cobá resolvió en segunda instancia que no se impusiera la medida cautelar de prisión preventiva a Christian B.C., que fue acusado de abusar sexualmente de su vecina menor de edad.
Cobá Magaña, quien fue la juez que a finales de los 90´s permitió toda clase de abusos e intromisiones para condenar a Medina Millet, acusado de asesinar a Flora Ileana A.M., junto con los demás jueces, Ingrid Priego Cárdenas y José Rubén Ruiz Ramírez, resolvió que aunque la víctima es menor de edad y su agresor su vecino, y que el hecho haya ocurrido en la calle no había ponderación de nivel de riesgo como para ponerle prisión preventiva porque a su criterio no se adujo al principio de proporcionalidad.
Mucho antes el Centro Estatal de Medidas Cautelares determinó como alto el grado de riesgo que representa el sujeto para la víctima y su familia.
Incluso, la magistrada dijo que ¿cuál sería el riesgo procesal concreto que representaría la libertad del imputado? Y que no existe necesidad de cautela, pues no existe noticia o indicio de un “riesgo fundado”, que atente contra la víctima y testigos, durante los 4 meses en que ha permanecido libre este sujeto.
Enseguida ordenó al juez de control Luis Armando Mendoza Casanova, que al imputado se le pusieran medidas diversas como firmas mensuales; no salir del Anillo Periférico de Mérida; no acercarse a la víctima, y colocarle un brazalete electrónico .
Hoy, hasta por abuso sexual de una menor, se le puede dar la libertad al agresor, más si ahora llega al Tribunal Superior cuando lo encabece Leticia Cobá.
Ester sujeto, Christian B.C., el 23 de septiembre del 2019, presuntamente abusó sexualmente de una menor, cuando se topó con ella en la calle 114 entre 67-A y 65 del fraccionamiento Jardines de Mulsay.
Al al parecer, le alzó la falda escolar a la menor y tocó por encima de su ropa interior su nalga, pero lo joven sujetó por el cuello de la camisa al sujeto, impidiendo que se dé a la fuga. Un muy mal precedente.


