MÉRIDA, Yucatán, viernes 04/09/20.- Como cada año, puntual a su cita en septiembre, la Serpiente Lunar llegó de nuevo al Castillo de Chichén Itzá, ayer jueves a las 05:25 horas.

Las fotos del custodio de la zona arqueológica de Chichén Itzá, don José Antonio Keb Cetina, captaron el momento justo de la hierofanía (el acto de manifestación de lo sagrado), cuando la versión femenina de Kukulcán se hiso presente en ese lugar emblemático de la cultura maya.

El fenómeno arqueo-astronómico, que ocurre dos veces al año, llegó acompañado del canto de los pájaros que marcó el amanecer. Los alegres sonidos del canto de las aves se entrelazó con el de las ranas y con los relámpagos que se observaron en el horizonte.
A lo lejos se veía un cielo azul obscuro, ocasionado por la tormenta tropical “Nana” que tocó tierra en Belice unas horas antes del descenso de la Serpiente Lunar.

Este fenómeno se da dos veces al año: una vez entre marzo y abril y la segunda vez entre septiembre y octubre, pero a diferencia del fenómeno solar, que se da en varios días, el de la Luna es sólo un día y hay que saber que día será, por esto destaca el cálculo del astrónomo Eddie Salazar Gamboa

En este año se dio el martes 7 de febrero, cuando también la serpiente lunar descendió majestuosa y plena, con una claridad radiante y en medio de los sonidos de la madre tierra.

Este es uno de los fenómenos arqueo astronómicos más bellos e inaccesibles para el turista y los habitantes de Yucatán, en el que la protagonista es Uh, la diosa maya de la Luna, que ilumina con todo su esplendor la zona arqueológica de Chichén Itzá. (MARTHA LÓPEZ HUAM)