CIUDAD DE MÉXICO, miércoles 02/09/20.- El discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador por su segundo Informe de Gobierno fue autocomplaciente y triunfalista, en opinión de analistas y líderes empresariales.

“Estamos afrontando la crisis económica causada por la pandemia con una fórmula distinta, peculiar, heterodoxa, única en el mundo”, expresó el mandatario en un reducido acto en Palacio Nacional previo a enviar el Informe al Congreso, como cada 1 de septiembre.

Un Informe sin duda marcado por 65,000 muertes y 600,000 contagios de Covid-19, así como el desplome en 18.7% del PIB en el segundo trimestre del año, que no han movido ni un ápice la convicción del Presidente de que está llevando al cabo la “Cuarta Transformación” del país, después de la Independencia, la Reforma liberal y la Revolución.

“El discurso se basó en las diferencias entre el antes y el ahora, habló de sus programas sociales pero aportó pocas cifras de resultados”, comentó David Morales, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Como de costumbre, el Presidente centró buena parte de sus discurso en hablar del combate a la corrupción, puesto que considera que es el origen de la crisis de violencia e inseguridad que sufre México.

“Según cálculos oficiales, por no permitir la corrupción y hacer un gobierno austero, hemos podido ahorrar durante nuestra administración alrededor de 560,000 millones de pesos. No es para presumir pero en el peor momento, contamos con el mejor gobierno”, expresó López Obrador.

El mandatario aseguró que “ya se acabó la robadera” y que “ya no hay lujos en el gobierno”, luego de haber recortado sueldos de altos funcionarios y haber puesto en venta el avión presidencial y vehículos oficiales. Además se congratuló de haber combatido la corrupción “sin venganzas políticas” contra sus predecesores y dijo que éstos solo serán procesados si lo decide el pueblo en una consulta popular.

“Yo votaría en contra para no someterlos a proceso. Mantengo la postura de mi toma de posesión que se puede castigar los errores del pasado, pero lo fundamental es evitar los del porvernir”, dijo el Presidente, si bien se comprometió en respetar “el fallo popular”.

Para el politólogo Morales, las referencias a esa consulta tienen una “intencionalidad política” de cara a las elecciones intermedias del próximo año, puesto que el referéndum coincidiría con los comicios. Esta consulta, una idea del mismo Presidente, está ganando forma luego de que el exdirector de Pemex Emilio Lozoya, acusado de recibir sobornos de Odebrecht, implicara en tramas de corrupción a los expresidentes Enrique Peña Nieto (2012-2018), Felipe Calderón (2006-2012) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994).

“Estamos enfrentando la crisis con una fórmula distinta, peculiar, heterodoxa, única en el mundo”, expresó el mandatario.

Los analistas comentaron que el Presidente reutilizó el discurso de sus conferencias matutinas y lamentaron que, en temas como seguridad pública y salud, no hubo una reflexión crítica.

El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, dijo que “tenemos al peor gobierno en el peor momento, aunque hay algunos funcionarios valiosos”.