MÉRIDA, Yucatán, martes 09/06/20.- El INAH y la Comuna de Mérida clausuraron la demolición de una parte de la ex hacienda Chenkú y al dueño le impusieron una multa, además que estría sujeto a un proceso judicial y le pondrían una multa por el gobierno estatal.

Además, los propietarios deberán restituir los muros y paredes derribados por la maquinaria pesada, ya que, al no notificar de los trabajos a las autoridades, se incurrió en daño a la propiedad patrimonial del estado.

El director jurídico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Arturo Chab Cárdenas indicó que la dependencia federal logró detener, con el apoyo de la dirección de Obras Públicas de la Comuna, daños contra la propiedad que data del siglo XVIII y se ubica al poniente de la ciudad.

Dijo que los trabajos, que incluyeron maquinaria pesada con la intención de demoler gran parte de la estructura restante, se efectuaron sin el permiso de las autoridades federales y municipales.

Según se informó, los propietarios intentaron tirar el resto de las cuatro habitaciones que están abandonadas a la vera de la avenida 27, luego de que el sábado se desprendió una parte de la estructura, debido a las fuertes lluvias.

De acuerdo con Chab Cárdenas, la propiedad no debió ser intervenida sin los debidos permisos, ya que la ex hacienda está considerada y clasificada como patrimonio estatal por ser una obra edificada en el siglo XVIII.

El entrevistado explicó que la ex hacienda Chenkú -en maya Chenk’u: pozo de Dios o pozo sagrado-, está dividida en tres secciones que fueron fraccionadas incluso por calles, ya que esta propiedad se subdividió y redimensionó como fraccionamiento hace más de 25 años, en la zona poniente de la ciudad de Mérida.

 “El casco de la hacienda, el nicho del cuarto de máquinas y cuatro secciones edificadas pertenecen a un solo dueño”, dijo.

La entonces hacienda Chenkú fue construida en 1710 y perteneció al poblado de Chuburná, inscrita como un asentamiento de colmenas y ganado. Hoy es una residencia privada, que también se renta para eventos y fiestas y que tiene en abandono al menos dos secciones de la hacienda, una de estas fue donde se produjo la clausura.

Chenkú fue en su momento residencia del célebre historiador estadounidense Sylvanus G, Morley, explorador de National Geographic que vivió en Yucatán y realizó estudios e investigaciones sobre innumerables asentamientos mayas, así como aportaciones y los primeros dibujos de distintas zonas arqueológicas en la zona peninsular a principios del siglo XX.

Con tres siglos de historia, la ex hacienda Chenkú ha tenido varios dueños, desde su propietario constructor José Ignacio Rivas Chacón, en la segunda década del siglo XVIII, hasta la mitad del siglo XX, cuando se adjudicó a dos empresarios locales que ahora son los propietarios.