RÍO DE JANEIRO, miércoles 03/06/20.- El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó ayer que la muerte “es el destino do todo el mundo” al ser interrogado sobre el mensaje que le enviaría a los familiares de las víctimas por el Covid-19 en Brasil, en el día en que el país registró un récord de fallecimientos por la pandemia.
“Yo lamento todos los muertos, pero es el destino de todo el mundo”, afirmó el líder ultraderechista en declaraciones que concedió frente al Palacio de la Alvorada, la residencia oficial de la Presidencia brasileña en Brasilia, ante sus seguidores.
El jefe de Estado respondió así a una partidaria que, mencionando pasajes de la Biblia, le pidió a Bolsonaro que diera “una palabra de conforto en este momento” a los familiares de las víctimas.
La declaración coincidió con la divulgación del nuevo boletín del Ministerio de Salud sobre la pandemia, según el cual Brasil registró ayer un récord de 1,262 nuevas muertes por Covid-19 en un único día, con lo que el total de víctimas se elevó a 31,199.
El número de muertos de ayer, superior a los 1,188 registrados el 21 de mayo, que constituía hasta ahora el día más fatal, confirma a Brasil como el cuarto país en número de víctimas en el mundo y lo incluye entre los que ya tienen más de 30,000 junto a Estados Unidos, Reino Unido e Italia.
De acuerdo con el boletín del Ministerio, en las últimas horas se registraron 28,936 nuevos casos, con lo que el número de contagiados subió a 555,383, que confirman a Brasil como el segundo país con más casos en el mundo después de Estados Unidos y el epicentro de la pandemia en América Latina.
Las elevadas cifras de casos y muertos se generan en momentos en que varios gobiernos regionales y municipales comienzan a poner en marcha procesos graduales de reapertura.
Igualmente se generan cuando Brasil completa 18 días sin ministro titular de Salud ya que los dos anteriores salieron por sus discrepancias con Bolsonaro sobre la estrategia ante la pandemia.
El líder ultraderechista es uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la pandemia, llegó a calificar el Covid-19 como una “gripecita” y desde el comienzo de la crisis defiende el fin de las medidas de distanciamiento impuestas por los gobiernos regionales y la normalización de todas las actividades.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), brazo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en América, expresó ayer su preocupación con la situación delicada que vive Brasil por la pandemia.
En una videoconferencia, el director de Enfermedades Transmisibles de la OPS, Marcos Espinal, recomendó a las autoridades brasileñas a mantener las medidas de aislamiento social y a evitar manifestaciones en las calles para no ver aumentar todavía más los casos y muertes del Covid-19 en el país.
“La situación en Brasil es delicada y estamos muy preocupados, porque lo que hemos visto es un aumento en los casos, un aumento en la mortalidad la semana pasada del 44 por ciento. Las medidas de mitigación necesitan continuar siendo implementadas”, aseguró.
“No podemos generalizar, porque Brasil es un país muy grande y los estados son diferentes”, dijo Espinal.
AGENCIAS


