MÉRIDA, Yucatán, martes 02/06/20.- De acuerdo con el comportamiento de la pandemia del Covid-19, en Yucatán marchamos según lo previsto, de modo que el 30 de junio ya se habrán infectado todos los posibles, de modo que se podrá volver a la normalidad.
De los 2.2 millones de habitantes del estado se proyectó que se infecte 1.764,000, de los cuales 1.028,764 ya se infectó; debe haber 176,400 asintomáticos, de los cuales ya hay 102,786; debe haber 31,500 confirmados, sospechosos y centinelas de los que ya hay 18,370; debe haber 3,150, atendidos en hospitales, de los que ya hay 2,079 y, finalmente deben morir 315 y ya hay 208.
Esto quiere decir que falta muy poco y debido a que ahora la velocidad de contagio es muy rápida, lo previsto se alcanzará en 28 días. Esta grafica lo explica:

Por tanto, podemos afirmar que en el trascurso de junio el efecto pandémico deberá quedar rebasado, en todo el país y en Yucatán, de modo que podemos decir que vamos racionalmente dentro de los estándares previstos.
El mar de las mentiras y las medias verdades del sector salud mexicano, hace cada día más complicado y complejo explicar y comprender el patrón de la enfermedad y su comportamiento para poder elaborar proyecciones de predicción y tomar las decisiones más adecuadas, sin embargo en el mar de noticias, datos y contradicciones oficiales nos dimos a la tarea de iniciar un análisis lo más objetivo posible, a fin de poder saber en base a los números que hoy tenemos poder establecer los criterios mínimos para orientar un razonamiento para respondernos una simple pregunta que todos los ciudadanos queremos saber dentro de esta contingencia y es ¿Cómo vamos? ¿Bien o Mal?
Para ello tenemos que recurrir a fuentes de expertos, quienes no desean por razones de seguridad revelar su identidad, pues como explicamos al principio las medias verdades o mentiras oficiales en el sector salud quedarían al descubierto.
Pero uno de los expertos epidemiólogos yucatecos nos dijo que acudió de manera remota a una reunión nacional convocada por la propia Secretaria de Salud Federal, con eruditos en el ramo y en base a los datos recabados y cálculos que la enfermedad ha tenido en el mundo podían determinar las siguientes afirmaciones para México.
A) La población a infectarse en México será del 80%.
B) De estos el 10% podría presentar algún síntoma leve sin ningún tipo de complicación (asintomáticos portadores)
C) De los anteriores el 10% tendrán síntomas (confirmados, sospechosos y centinelas)
D) Y de estos requerirá seguramente hospitalización el 10%
E) De estos; el 5% No Sobrevivirá.
Qué significan estos cálculos en términos estadísticos si lo aterrizamos en números crudos a México para formar un parámetro entre lo que ya pasó y lo que falta por pasar.

Como podemos apreciar de manera clara aún falta por pasar la mitad de todo en términos generales, pero debemos considerar la enfermedad y el efecto pandémico como si fuera una gran locomotora, en el sentido de que su inicio es excesivamente lento y pasa algún tiempo hasta que logra alcanzar una velocidad de crucero y es precisamente esa velocidad la que podemos inferir nos dará el siguiente dato:
¿En cuánto tiempo se concretara la segunda mitad?, para ello daremos por sentado que ya estamos en la velocidad denominada de crucero, luego entonces tomado los últimos cinco días elaboremos un promedio de velocidad y el resultado es:

Luego entonces:

Por tanto es posible concluir que, a lo largo del presente mes, el efecto barredora de la enfermedad y su velocidad pandémica quedara cubierta en el País.
Ahora bien, si estos mismos números los referimos y proyectamos a Yucatán sus efectos son los siguientes.
●Yucatán representa estadísticamente el 1.75 por ciento de la población del país, por tanto, el primer ejercicio es ponderar su representatividad por habitante.
●En el caso de Yucatán y siguiendo con el efecto locomotora, en el estado se registró la primera defunción 16 días después que en el resto del país, pero se tomaron las mismas medidas aun sin tener una defunción confirmada por lo que fue más lento el efecto barredora.
Por tanto, concluimos que falta menos de la mitad de lo previsto para que la pandemia en Yucatán quede rebasada, como muestra la gráfica que publicamos arriba y es la siguiente:



