MÉRIDA, Yucatán, lunes 27/04/20.- Luego que quedó demostrado que la ley seca sólo sirvió para fomentar el clandestinaje y elevar muchísimo los precios de las cervezas y licores, este viernes debe reanudarse la venta, controlada si se quiere, de licores.
Aunque la lógica y la razón no comprobaban que la ley seca ayudaría en esta crisis sanitaria, se impuso y, como advertimos, trajo más perjuicios que beneficias, y si lo vemos muy fríamente, no hubo beneficios.
Los “tecnócratas”, que diseñan todo desde sus escritorios, como el PRI lo hacía en los 70s y 80s, fracasaron, como fracasaban antes los planes del tricolor, porque están fuera de la realidad, no conocen el mundo real que vive la gente, sólo el de ellos, que es una pálida sombra de lo que verdaderamente sucede en Yucatán.
Aquí la lista de perjuicios de la ley seca:
-Puede detonar la violencia familiar, debido al síndrome de abstinencia en situación de encierro, desempleo y sin dinero.
-Fomenta el descarado aumento de la venta clandestina de bebidas alcohólicas
-Eleva el precio de las bebidas alcohólicas, lo que daña la economía familiar.
-Perjudica la economía de negocios legalmente establecidos
-El estado dejará de captar ingreso por los impuestos que genera la venta de bebidas alcohólicas.
Con la ley seca pierden Hacienda, estatal y federal, pierden los comerciantes que venden cervezas y licores, pierde la gente al pagar altos precios, y sólo ganan los clandestinos. Así de clara y contundente es la realidad.


