MÉRIDA, Yucatán, martes 07/04/20.- Puntual a su cita, la serpiente lunar llegó hoy martes en la madrugada al castillo de Chichén Itzá, donde descendió majestuosa y plena, con una claridad radiante y en medio de los sonidos de la madre tierra.

Este es uno de los fenómenos arqueo astronómicos más bellos e inaccesibles para el turista y los habitantes de Yucatán, en el que la protagonista es Uh, la diosa maya de la Luna, que ilumina con todo su esplendor la zona arqueológica de Chichén Itzá.

Este fenómeno se da dos veces al año: una vez entre marzo y abril y la segunda vez entre septiembre y octubre, pero a diferencia del fenómeno solar, que se da en varios días, el de la Luna es sólo un día y hay que saber que día será, por esto destaca el cálculo del astrónomo Eddie Salazar Gamboa.

Poco antes de la una de la madrugada, la luz de Luna comenzó a arropar con su brillantez los edificios, cómo si los vistiera de plata, mientras a lo lejos sonidos indescriptibles se unieron a la  magia.

Es magia, no hay otra palabra.

Este mágico fenómeno lo descubrieron hace 27 años el arqueólogo Víctor Segovia Pinto (+) y el astrónomo Eddie Salazar Gamboa: Descubrieron el paso luminoso de la Serpiente Lunar por la alfarda norte del majestuoso edificio, al que llaman una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno.

Cada rincón de la zona arqueológica se llenó de luz y los bellos sonidos de la Madre Tierra, aunados a algunos ladridos de los acompañantes de los custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) parecían rendir tributo a Uh, cuyo brillo crecía a cada minuto.

La magia envuelve y hace mirar el cielo para descubrir sobre el Castillo de Chichén Itzá una corona de estrellas y planetas, cuya belleza transporta al pasado.

La belleza nocturnal te convierte en un ser privilegiado, como un sacerdote o un personaje de la realeza maya.

Es que, precisamente, esos fenómenos arqueo astronómicos sólo eran accesibles a la realeza maya, sacerdotes y sabios, explicó don Eddie Salazar, escritor y catedrático del Instituto Tecnológico de Mérida.

En el siglo XXI, “la Serpiente Lunar sigue siendo una belleza espectacular escondida por el horario y las medidas”, dijo don Eddie Salazar, quien calculó con precisión el fenómeno que ocurrió este 7 de abril de 2020, igual que en 1993.

De 3 a 5:17 de la madrugada, la Luna Rosa mostró su poderío y brillantez, y logró que la Serpiente Emplumada bajara y, uno a uno, formó los siete triángulos de la alfarda norte del Castillo de Chichén Itzá.

El fenómeno astronómico confirma la sabiduría que los mayas tenían del cosmos y las matemáticas, plasmadas en sus códices.- (MARTHA LÓPEZ HUAM)