MÉRIDA, Yucatán, viernes 06/03/20.- Debido a los graves errores y violaciones en los que incurrió la Policía Estatal de Investigación no pudo ser vinculado por segunda ocasión, por el delito de feminicidio, el canadiense Jean P.L. de 76 años de edad, quien recuperó su libertad provisionalmente.

El proceso en su contra continuará, mientras no se sobresea el asunto, es decir, continuará la investigación.

El 31 de enero pasado, este extranjero fue ingresado al Hospital Psiquiátrico Yucatán para su recuperación y valoración, pues sufrió un severo cuadro de ansiedad.

Una vez más, el juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda pretendió vincular al candiense, por feminicidio en contra de su esposa, la también canadiense Henriette M. J. C. L.S. (Le Saux), de 85 años de edad.

Pero la Fiscalía General del Estado no pudo aportar datos más contundentes en contra del extranjero, pues las pruebas ya habían sido contaminadas por los agentes de la PEI que no actuaron conforme a los protocolos en este tipo de casos.

Luego de la audiencia de imputación, el cónsul de Canadá con oficinas en Cancún, llegó al Centro de Justicia Oral de Mérida para socorrer a su compatriota, pues no había sido notificado con anterioridad y supo de su caso por medio de las redes.

Se demostró que los agentes aprehensores cometieron violaciones al debido proceso, pues “interrogaron” al extranjero sin la presencia de un intérprete, un abogado defensor y un representante de su país, además que esa labor no está entre de sus funciones.

Incluso, el comandante del grupo de la PEI que lo interrogó no habla inglés.

También quedó en claro que la medida cautelar que se le impuso al procesado, de prisión preventiva, durante la imputación, evidentemente fue violatoria de los derechos humanos, ya que el extranjero tiene 76 años, de modo que no puede ser objeto de esa medida cautelar, porque la edad límite para estar en la cárcel es la de 70 años.

Por si fuera poco, si fuera hallado culpable, se le puede mandar a compurgar su condena a su país, siempre que sea necesario.

En diciembre de 2019, Jean estuvo ingresado en un hospital, pues empezó a presentar trastornos mentales y se le administraron calmantes.

Lo único claro fue que este sujeto fue el que aparentemente golpeó en el rostro, le infligió 11 heridas en cara y cuello y estranguló con el cable de una aspiradora a su esposa Henriette, el 24 de enero pasado, en el interior de la casa que habitaban desde hace 15 años, ubicado en la calle 69 entre 74 y 76 del Centro de Mérida.