MÉRIDA, Yucatán, domingo 01/03/20.- Ayer se cumplieron quince meses de corrupción, de dislates, de idioteces, ocurrencias y cero crecimiento económico de México, bajo el mandato de Manuel López, quien ha demostrado una paranoia gigantesca y tiene delirio de persecución.

Corrupción desde que compró 500 pipas sin licitación hasta manejar el 90 por ciento de las compras servicios y contratos públicos por “dedazo”, como mostró Francisco Torres Rivas, presidente del CDE del PRI, y aumentar en más de 21 mil millones de pesos dinero para programas sin reglas de operación.

De dislates hay muchos ejemplos, pero el mayor es la rifa del avión presidencial, a la que sumisos y lambiscones, encabezados por la CONCANACO, se sumaron empresarios de México.

Idioteces y ocurrencias, para disfrazar la corrupción, como el tren maya, un proyecto de 139 mil millones de pesos y que está destinado al fracaso, pero que ponerlo en marcha le dejará mucho dinero a funcionarios federales, estatales, empresarios y que al final los mexicanos pagaremos con nuestros impuestos.

México está estancado económicamente, no se ve un futuro halagador, porque el presidente carece de un plan de gobierno y le da más importancia a las mañaneras, para distraer a la gente de los problemas reales y se dedica a pasear por el país como si estuviera en campaña.

Su paranoia ha crecido y de todo le echa la culpa a los conservadores: ahora con #ElNueveNingunaseMueve dice que se ataca a su gobierno, obligó a su mujer Beatriz Gutiérrez Müller a defenderlo, de modo que se mostró sumisa y en nada encarna la lucha de las equidad de género de las mujeres. 

Quince meses perdidos, a la deriva, con un presidente que ve moros con tranchetes por todos lados y se dedica a atacar a los molinos de viento que ve a su paso y cree que son  sus enemigos, como el Quijote de la Mancha, capítulo VIII de la novela de Miguel de Cervantes Saavedra, titulado “Los molinos de viento”.

Esperamos un milagro,  pero no sucederá, porque la mente retrograda, distorsionada y desviada del presidente no muestra mejora, sino signos de empeorar.