MÉRIDA, Yucatán, martes 18/02/20.- En lo que da pie a pensar en corrupción, se dieron dos casos de delitos graves, que dos juezas trataron diferente: La de Umán dejó libre a un ladrón que a punta de cuchillo asaltó a un taxista y otra juez encarceló a otro que robó en Liverpool.
En Yucatán, el delito de robo calificado cometido con violencia es considerado grave y se castiga con pena corporal, pero la juez de control de Umán, Diana Yadira Garrido Colonia, dejó libre a Marcos Jesús C.M. y le impuso las medidas cautelares de firmar cada mes; no salir del país; someterse a vigilancia; no acercarse a la víctima, y portar un brazalete electrónico.
Este sujeto asaltó a un taxista, al que amenazó con un cuchillo y lo despojó de $300 y de una Tablet.
En el otro extremo, la juez de control Ileana Georgina Domínguez Zapata encarceló a Alejandro Emmanuel C.F., acusado de robo calificado, quien robó en Liverpool varios artículos que metió en una mochila.
Diana Yadira dejó libre a un sujeto que cometió un delito grave y debió quedarse preso; a su vez, Ileana Georgina dejó preso a Alejandro Emmanuel por el delito de robo calificado, que cometió en contra de la tienda departamental Liverpool.
En el primer caso, o la juez no sabe de leyes o tuvo alguna “motivación” para liberar a un peligroso asaltante. En el segundo caso todo indica que a la juez actuó bien, aunque pudo pesarle el nombre de la tienda robada a la hora de decidir que hacer con el ladrón.


