PEKÍN, lunes 20/01/20.- Hasta este lunes, el gobierno de China reportó 224 casos en el país de neumonía causada por una nueva cepa de coronavirus. De ellos, 217 habían sido confirmados y los otros siete seguían siendo evaluados.

Por su parte, el presidente chino, Xi Jinping, ordenó redoblar esfuerzos para frenar la propagación del nuevo coronavirus que ha causado los casos de neumonía.

Al instruir sobre el trabajo relacionado con el brote de la enfermedad, Xi, hizo hincapié en la importancia de poner la seguridad y la salud de la gente como la máxima prioridad.

En el extranjero se han confirmado un caso en Japón, dos en Tailandia y uno más en la República de Corea.

Las autoridades sanitarias chinas confirmaron hoy la tercera víctima de la nueva neumonía de Wuhan, ciudad en la que se detectó un brote de este virus el mes pasado y que por el momento ha dejado 224 personas contagiadas.

Es precisamente en Wuhan, capital de la provincia de Hubei y de once millones de habitantes, donde se ha registrado la tercera muerte por este virus que ya ha llegado a Pekín -con dos casos bajo tratamiento en el sur de la capital- y Shenzhen, con uno, justo en la frontera con Hong Kong.

Se trata de los tres primeros casos confirmados que se registran en el resto de China fuera de Wuhan, aunque los tres pacientes de Pekín y Shenzhen reconocieron haber visitado la capital de Hubei recientemente.

Estos tres casos forman parte de un incremento significativo de los contagios confirmados durante el pasado fin de semana, con 136 nuevos diagnosticados, de los que la Comisión Municipal de Salud de Wuhan detalló que 36 se encuentran en situación grave o crítica.

Entre los nuevos contagiados, 70 son mujeres y 66, hombres, con edades comprendidas entre los 25 y los 89 años, y todos ellos mostraron los síntomas descritos para la neumonía de Wuhan: fiebre y fatiga, acompañados de tos seca y, en muchos casos, de disnea (dificultad para respirar).

Situación “prevenible y controlable”

Anoche la Comisión Nacional de Salud de China emitió un comunicado, el primero por parte de un órgano nacional desde la detección del brote, en diciembre de 2019.

“Los expertos -dice la Comisión en el texto- consideraron que la situación epidémica sigue siendo prevenible y controlable.”

Sin embargo, las autoridades sanitarias del país asiático agregaron que aún “no se ha encontrado la fuente del nuevo tipo de coronavirus, ni se ha logrado comprender del todo la transmisión del virus y hace falta continuar haciendo seguimiento de la mutación del virus.”

El pasado día 15 la Comisión Municipal de Salud de Wuhan indicó que aunque no se ha probado todavía ningún caso de contagio entre humanos, la posibilidad de que se produzca de forma “limitada” no se puede descartar, un extremo con el que concuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por eso China ha activado un protocolo de información para estos casos y se han repartido kits médicos para facilitar la detección e intensificar la vigilancia en todo el país.

Además, este lunes circuló por las redes un vídeo en el que se veía a dos trabajadores sanitarios midiendo la temperatura de los pasajeros –la fiebre es uno de los primeros síntomas– del vuelo CA119, que conecta Wuhan con Macao, según el diario estatal Global Times.

En vísperas de la mayor migración humana del mundo –las vacaciones por el Año Nuevo Chino–, estas noticias no han pasado desapercibidas entre la población local, ya que recuerdan a la epidemia del síndrome agudo respiratorio grave (SARS), que en 2003 se extendió por el país y causó 646 muertes (813 a nivel mundial), según la OMS.

Xinhua