MÉRIDA, Yucatán, miércoles 15/01/20.- Después de estallar en llanto y en una crisis nerviosa y que su caso se conociera en todo Yucatán, ayer a las siete de la noche, la maestra Karina Rosana Reyes Casillas cobró, pero aún le deben su aguinaldo.

De 40 años de edad, Karina Roxana es maestra de preescolar desde 2001, pero carece de base y está sin trabajo, debido a que la SEGEY le prometió darle una plaza de docente, y, aunque la hizo renunciar a un puesto de directora por “comisión” no le cumplió, de modo que se quedó sin el cargo de directora y del puesto de docente.

Con el título “Ya estoy harta, no quiero ser maestra porque no nos pagan”, ayer publicamos que una maestra gritaba en medio de un desgarrador llanto una maestra a la que la SEGEY le debe poco más de tres meses de sueldo y ayer, cuando debieron pagarle, la dependencia no cumplió.

Mientras la titular de la SEGEY cobra puntual su jugoso sueldo de poco más de $80 mil pesos, a una maestra le deben, por incapacidad de la dependencia, poco más de tres meses de sueldo.

Esa maestra es Karina Roxana, quien egresó maestra en 2001 y desde ese año no ha podido ocupar un puesto con base, debido a muchas situaciones en el sistema educativo; sin embargo, en 2019, luego de presentar examen de oposición, la secretaria le informó que había obtenido un buen lugar, de modo que ocuparía un puesto como directora por comisión en la escuela “Nueva Generación”, de Ciudad Caucel, en donde permaneció casi un año, ya que el 13 de octubre de 2019, la secretaria le indicó que era candidata a una plaza como docente, luego de muchos años de maestra, pero con la condición de que renunciara a su puesto como directora y cubrir una vacante temporal con clave, la cual se le quedaría en el municipio de Maxcanú, ubicado a unos 70 kilómetros de su hogar de Ciudad Caucel.

Ilusionada con al fin poder cumplir su sueño de tener baso como docente, la maestra aceptó las condiciones de la SEP; sin embargo, su cargo como maestra expiro el 31 de diciembre y ni le dieron base ni le dieron un contrato nuevo, de modo que está desempleada.

Lista para celebrar la Nochebuena y la Navidad, el 20 de diciembre Karina Roxana acudió a cobrar, ilusionada de que con el dinero le compraría regalos a sus tres hijos, pero se llevó un gran chasco, porque la administrativa Gaby Campos le tiró el INE a la profesora en la cara y le dijo que su cheque no se liberó.

Sin dinero y desempleada, Karina Roxana se enojó tanto que amenazó con hacer una huelga de hambre, de modo que se quedó en el edificio de la dependencia. A las siete de la noche le entregaron su cheque, por el monto de lo que trabajó, pero todavía le deben su aguinaldo.