MÉRIDA, Yucatán, jueves 12/12/19.- Debido a que pagó 15 mil pesos y se comprometió a cumplir una serie de condiciones, se suspendió provisionalmente el proceso de violencia familiar en contra de Francisco A.R., quien golpeaba a placer a su esposa, que es doctora del norte de la ciudad.
El 26 de octubre del 2001, el ahora procesado contrajo matrimonio con B.E.B.M. y vivían en una casa de la calle 26 entre 21 y 23 de la Colonia Yucatán.
Desde el 2007 Francisco empezó a cambiar su actitud y a controlar los ingresos y documentos de su mujer y comenzó a molestarse por cualquier motivo e insultarla.
Estos insultos ocasionaron que cada vez la mujer se sintiera menos e incluso, en otras ocasiones empezó a darle bofetadas, para después pedir perdón.
Al paso del tiempo las agresiones verbales y físicas fueron en aumento, pues empezó a darle con el puño cerrado, abofetearla y patearla en el cuerpo.
El 28 de diciembre del 2014, cuando estaban en su casa, el sujeto se molestó y la agarró del pelo, le empezó a propinar bofetadas y sólo porque un paciente llegó, porque la víctima es médico, el tipo se detuvo.
Cuando concluyó la consulta continuó agrediéndola y golpeándola con el puño cerrado, mientras le decía que todos esos golpes fueron porque se lo merecía y que lo hacía molestar.
Las agresiones y amenazas continuaron en múltiples ocasiones, hasta que la mujer lo dejó
El juez de control Kenny Martins Burgos Salazar accedió a que las partes llegaran a esta suspensión condicional del proceso y ordenó que cumpla el imputado las condiciones de residir en un lugar determinado; buscar un trabajo; no acercarse a la víctima y a la casa de ésta depositar la garantía económica, y someterse a tratamiento psicológico durante un año y seis meses


