PAKISTÁN, miércoles 30/10/19.- Ratodero, una ciudad en Pakistán, se enfrenta a una epidemia de VIH desde abril. Hay más de 900 niños infectados, lo que causó pánico en la población, debido a que un pediatra recicló jeringas con la que inyectaba a los niños.
A pesar de que hay datos de los infectados, éstos podrían no mostrar la realidad, pues no todos accedieron a realizarse los análisis.
Los funcionarios de salud pública iniciaron investigando el caso del pediatra Muzaffar Ghanghro, quien atendió a las familias más humildes y, presuntamente, reciclaba las jeringas cuando inyectaba a los niños.
El médico era quien cobraba el precio más bajo en la ciudad, por lo que sus clientes eran, en su mayoría, de escasos recursos.
El pediatra trató a los seis hijos de una familia, cuatro terminaron infectados con VIH y dos murieron. El padre, Imtiaz Jalbani, fue quien descubrió cómo el médico buscaba una jeringa en la basura para usarla con sus hijos. En ese momento protestó, pero el pediatra le respondió que él no podía comprar una jeringa.
Los pakistaníes acusan al médico de infectar a más de 400 niños y 100 adultos. Las autoridades arrestaron al profesional y le imputan cargos por negligencia y homicidio. Sin embargo, el medico rechaza las acusaciones. Luego de un tiempo lo dejaron continuar su proceso en libertad y sigue trabajando en un hospital gubernamental de la ciudad.
A pesar de las acusaciones, los funcionarios de salud pública dicen que Muzaffar no es la única causa del brote. Debido a la pobreza, muchas veces los odontólogos no esterilizan sus instrumentos y los barberos no cambian sus navajas.
De acuerdo con el último reporte de la ONU, de 2010 a 2018, el número de personas con VIH en Pakistán se duplicó. Hay más de 160 mil personas infectadas-
AGENCIAS


