MÉRIDA, Yucatan, martes 22/10/19.- Por unanimidad, el Tribunal Segundo de Juicio Oral sentenció a 35 años de prisión a Heyber Antonio Castillo Tun (a) “Liro”, por el asesinato de una joven en Oxkutzab, a la cual primero golpeó, humilló, asfixió y luego le dio el tiro de gracia.
El cadáver de la joven fuer tirado en un basurero clandestino a las afueras de ese municipio del sur del Estado.
También se le condenó al acusado al pago de más de un millón 600 mil pesos por el concepto de reparación del daño.
El desahogo de pruebas fue llevado por el Tribunal Segundo de Juicio Oral, integrado por los jueces Sergio Javier Marfil Gómez (presidente), Verónica de Jesús Burgos Pérez y María del Socorro Tamayo Aranda.
El acusado estuvo nueve meses prófugo, hasta que fue capturado por elementos de la Policía Estatal de Investigación, en cumplimiento de una orden de aprehensión expedida por el Juzgado Primero de Control de Tekax por el delito de feminicidio agravado.
El 20 de diciembre de 2017 el cadáver de I. A. T. B., de 20 años, fue localizado en avanzado estado de descomposición y dentro de una bolsa de basura, en un tiradero clandestino en la carretera Oxkutzcab-San Antonio Kucheil, en el sur del Estado.
La causa penal señala que 14 de diciembre de 2017, alrededor de las 19:00 horas, el ahora sentenciado, acompañado de José Andrés N. T., una adolescente y otro sujeto apodado “El Chino”, se encontraban en el predio sin número de la calle 36-A entre 57 y 59 de la colonia San Juan, en Oxkutzcab.
Castillo Tun estaba discutiendo con la adolescente, quien era prácticamente su esclava sexual, porque ella había salido del predio sin su autorización, y al preguntarle quién la ayudó a hacerlo respondió que su amiga I. A. T. B.. Armado con una pistola, el sujeto la obligó a que le llamara por teléfono para reclamarle.
Minutos después llegó al citado predio la joven a bordo de un taxi. “Liro” salió y pagó el servicio al chofer mientras los otros individuos permanecían ocultos.
La adolescente salió por su amiga y la llevó hasta el baño, allí la fue a buscar al “Chino”, quien la acercó a la recámara y la sentó sobre la cama, donde otro cómplice no identificado le apuntó con un arma de fuego y Heyber Antonio sacó otra pistola y disparó contra la pared para asustarla.
“Chino” guardó su arma y la sujetó de ambos brazos por la espalda, lo que aprovechó Castillo Tun para levantarle la blusa y quemarle los senos con un cigarro y la golpeó con el arma en el abdomen. Posteriormente le enredó en el cuello una sábana y apretó con fuerza hasta asfixiarla. Al verla caer le dio el tiro de gracia.
El Semefo determinó que la causa de la muerte de la joven fue asfixia por estrangulamiento y después de fallecida recibió disparos de arma de fuego.


