MÉRIDA, Yucatán, jueves 03/10/19.- La victoria tiene muchos padres, pero la derrota sólo uno: Vila y su tomoc chi es el culpable de la derrota de los Leones, afirmó nuestro decepcionado aficionado, quien con tristeza vio como la búsqueda de la fama efímera del panista le dio mala suerte a los melenudos.
Ayer en el último y decisivo séptimo partido de la serie por la corona de la LMB, los Leones hicieron todo lo posible por perder, desde las malas decisiones del manager Gerónimo Gil, malas decisiones que incluyen omisiones, como no saber cambiar a tiempo a los pitchers.
Para coronarse, los reyes de la selva debían jugar por nota, pero como si estuvieran embrujados dejaron ir la ventaja que habían adquirido muy temprano en el partido y al final, con la maldición del tomoc chi vilista cayeron estrepitosamente: regalaron la victoria y ni siquiera vendieron caro la derrota.
Vila le hizo tomoc chi a los Leones, porque cuando los melenudos volvieron de Momclova con la serie empatada y sin haber ganado nada, pero algo inflados por haber liquidado a los Diablos en cuatro partidos, el obernador fue a “visitarlos” a sabiendas que la mirada de casi todos los yucatecos estaban centradas en las fieras. Yucatecos dijeron que esa visita era un tomo chi y la maldición mya se cumplió.
Se ve que el deporte no es lo suyo del gobernador Mauricio Vila, pues desde el IDEY Carlos Sáenz, corrupto hasta el tuétano, ha convertido en un botín particular el deporte yucateco, mientras que deja sin apoyo a deportistas de alto nivel.
En vez de buscar fotos para ganar fama efímera, Vila debe buscar elevar el nivel competitivo de los atletas yucatecos, apoyarlos darles de todo. Si Sáenz sigue al frente del IDEY se hundirá el deporte yucateco mientras él suma ceros a su dinero guardado, no en bancos, porque hacienda le cobraría impuesto y lo descubriría en sus chanchullos.


