MÉRIDA, Yucatán, miércoles 03/07/19.- A 41 años ocho meses y 31 días de prisión condenaron a Gerardo Humberto Zapata Chan, quien violó a dos niñas, en el año 2015, aunque sólo estará 40 años preso porque en Yucatán esa es la pena máxima.
Las niñas eran hijas de la que fue su pareja sentimental y también atacaba en forma simultánea a las menores, aprovechando que la madre iba a trabajar y era adicta a las bebidas alcohólicas.
El Tribunal Primero de Enjuiciamiento lo condenó por unanimidad de votos y le impuso también una multa de 35 días de salario; reparación del daño de 15 mil pesos por cada una de las menores, más los daños y perjuicios que serán resueltos en ejecución de sentencia si se justifican.
Se ordenó que las niñas continúen con sus terapias en el Centro de Justicia para la Mujer; que se amoneste públicamente al sujeto; que suspendan sus derechos políticos; no se acerque a las víctimas una vez cumplida la sentencia, y que no tenga derecho a los beneficios de sustitución de sanciones ya que no es accesible por la pena impuesta.
El próximo lunes se efectuará una audiencia de alegatos únicos para la individualización de la pena.
Este sujeto fue encontrado culpable de los delitos de violación equiparada agravada y violación agravada (2), por una de las niñas, y violación equiparada agravada (2), por la otra menor.
Durante el tiempo que vivió con esa señora y sus hijas, Zapata Chan no trabajaba y tenía la oportunidad de atacarlas sexualmente a toda hora. Los ataques empezaron en enero de 2013, cuando comenzó a vivir con la señora K.Y.B.Ch. y las hijas de ésta, de 11 y 9 años de edad, respectivamente, en una casa del fraccionamiento “Los Balcones”, de Ciudad Caucel.
No habían pasado dos días de vivir juntos y aprovechó que la madre no estaba, de modo que se le acercó a la más grandecita y por medio de la fuerza física la violó. A finales de octubre de 2015, de nuevo la atacó sexualmente por la vía anorrectal. Para noviembre de ese mismo año, cuando la menor descansaba en un cuarto, la volvió a ultrajar. Luego, en varias ocasiones, le impuso la cópula vía vaginal a la otra menor.
La última vez que la violó fue cuando la más chiquita tenía 12 años, en noviembre de 2015.
Las niñas no se oponían porque sabían que la pareja de su madre era agresiva y ya las había golpeado, amenazándolas con que su mamá estaría sola.


