MÉRIDA, Yucatán, viernes 07/06/19.– Una pequeña mentira le costó terminar si un pedazo de su rostro, ya que un niño le dijo a su mamá que iría a bañarse a la piscina de un amigo, cuando en realidad se escapó al Acuaparque. La familia es de escasos recursos y no tienen para las medicinas y curaciones.
El joven de unos 12 años de edad, terminó en el hospital Agustín O’Horán debido a la grave lesión que sufrió, al derrapar en su bicicleta.
De acuerdo con el reporte, el niño salio de su casa en el fraccionamiento Misné, y le dijo a su mamá que se iba a bañar en la piscina de la casa de un amigo, pero en realidad se fueron al Acuaparque.
Una vez ahí, decidió decender (a pesar de que sabía el riesgo) en una bicicleta por una de las rampas demasiado inclinada de acceso al lago.
Por la velocidad y la pendiente perdió el equilibrio y cayó junto con su vehículo de dos ruedas, derrapó varios metros y resultó con una herida de aproximadamente 10 centímetros en el rostro.
La gente que vio el accidente dio aviso al guarda-parque de que un niño se accidentó, y de inmediato se trasladó al sitio y le proporcionó los primeros auxilios, para luego llamar al 911.
Al sitio arribaorn varias unidades de la Secretaría de Seguridad Pública, así como la ambulancia Y-18, cuyos paramédicos valoraron al joven y lo trasladaron al Hospital Agustín O’Horán para su atención médica.
La madre del menor, de escasos recursos, entre lágrimas señaló que no tiene dinero para solventar las curaciones y los medicamentos de su hijo, quien prácticamente se arrancó un pedazo de la cara, de modo que se espera que las autoridades municipales le brinden apoyo a la dama.


