MÉRIDA, Yucatán, lunes 08/04/19.-Las calles de Yucatán empiezan a llenarse con el sonido de las canciones emblemáticas de Pedro Infante Cruz, cuyo LXII aniversario luctuoso se celebrará en grande y con eventos inéditos, como un “corredor cultural”, promete el alcalde Renán Barrera Concha.
Aunque faltan algunos días para la conmemoración, cerca de la esquina de La Socorrito, en la calle 54 entre 87, se escucha con claridad “Muñeco de cuerda”, una de las más de 300 canciones que hacen resaltar la bella tesitura del Idolo de Guamúchil.
“Lo mismo que un muñeco, que necesita cuerda, o que un presente incierto que nada nos recuerda; quedó sin movimiento, mi corazón enfermo, y lo vistió de luto, un sufrimiento eterno. Desde que tú te fuiste, perdí todo en la vida, la fe, las esperanzas y se me abrió la herida. Esperé a que vuelvas, y por favor recuerda, que soy como un muñeco que necesita cuerda…”, la canción que aún conmueve a las “novias” de Pedro.
Algunas de ellas, sentadas a las puertas de su hogar, confiesan que se sienten “como muñecas que necesitan cuerda”, porque aunque ha pasado muchos años, “queremos a Pedrito”.
El cariño hacia el intérprete de “Amorcito corazón” se palpa entre varios vecinos del rumbo, como don Jorge Luis Alcocer Lizama, quien tuvo el privilegio de conocer y convivir con Pedro Infante Cruz cuando tenía unos seis años de edad, “gracias a que mi padre trabajó en Tamsa”.
–Pedro Infante iba a la casa de mi padre Francisco Bernabé Alcocer Cisneros, porque le gustaba la sazón de mi madre. Pedro llegaba a comer a la casa y si la comida no estaba lista, agarraba una tortilla, le ponía manteca y sal y se la comía, era de buen diente –evoca don Jorge.
En compañía de su hijo Luis Alcocer Rosado, cuenta anécdotas y bellos recuerdos, “una vez, en una fiesta Pedro sacó a bailar a mi hermana Lucía Benigna Alcocer Ravell (a quien cariñosamente llaman “tía Nancy”), que en ese entonces tendría como 12 años. Y ella no quiso bailar con Pedro”, añade.
Los recuerdos de las personas adultas se relatan como un tesoro: “Pedro siempre enviaba a la familia una postal en Navidad”, dice la tía Nancy y saca de un viejo álbum la tarjeta invaluable.
Lo sorprendente es que las nuevas generaciones también conocen la vida y obra de Pedro Infante Cruz, “mis abuelos y mi padre me enseñaron”, revela Mauricio Canto Hernández, nieto de don Rubén Emilio Canto Ceballos (q.d.e.p.) y María Remigia García Suaste, propietarios del predio donde hace 62 años se estrelló el avión que transportaba al actor, cantante, piloto y motociclista mexicano que triunfó en Latinoamérica.
Ahora, el joven se encarga de organizar los festejos en el Parque Pedro Infante que las autoridades estrenaron en 2018, gracias a las gestiones de Luis Canto García, Armando “El Torito” Infante y vecinos del rumbo.
–Para seguir la tradición, el próximo 15 de abril, a las 8 horas, tendremos una misa que oficiará el padre Raymundo Pérez Bojórquez, una carrera atlética, ofrenda floral y un festival ranchero que encabezará Armando Infante Gutiérrez y tendremos un desayuno con cochinita para todos los asistentes –precisa el joven.
El hijo menor de Pedro Infante, llegará a Mérida el próximo 12 de abril, “siempre viene antes para participar en la organización y agradecer a las autoridades municipales el apoyo para que Mérida siga recordando al Idolo de Guamúchil”.
En la colonia Cinco Colonias, el Parque de la Canción Mexicana, donde se está la enorme estatua de Pedro Infante con su caballo, varios grupos de artistas también llevarán una ofrenda floral.
En el hotel Boulevard Pedro Infante, ubicado en la avenida Itzáes y fue el hogar del protagonista de “Los Tres Huastecos”, “Qué te ha dado esa mujer” y “Pepe El Toro”, también se esperan invitados.
–Tendremos muchas sorpresas para celebrar el Día de Pedro Infante en Mérida –insiste el alcalde, quien en los próximos días anunciará detalles de un “corredor cultural” en honor al artista sinaloense, que dejó tantos amigos en Yucatán.
MARTHA LÓPEZ HUAN


