MÉRIDA, Yucatán, viernes 08/03/19.- En lo que se ha convertido en un tardado y engorroso proceso que ha llevado más de dos años, por fin fue presentada ante un juez la conductora Dubhe Iras Hernández Pérez que en el mes de noviembre de 2016 colisionó a un mototaxista y lastimó a su pasajera, a la que se le dejó una profunda cicatriz en el rostro.
La Hernández Pérez enfrenta los delitos de daño en propiedad ajena y lesiones, ambos cometidos por culpa.
Fue el juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda, al vincularla a proceso, le impuso las medidas cautelares de firmar los primeros cinco días de mes y no salir sin autorización del Estado, por todo el tiempo que dure el proceso.
De esta forma, el proceso seguirá su curso burocrático, luego que se estableció el cierre de investigación complementaria en un mes.
Fue denunciada por Danna Esmeralda May Salazar, quien es la persona que fue lesionada.
Los hechos que se le imputan se dieron el 9 de noviembre del 2016, aproximadamente a las dos de la tarde, cuando la Hernández Pérez transitaba a bordo del Spark LTZ con placas YXH-155-A, de oeste a este sobre el arroyo sur de la calle 81 (avenida) del Fraccionamiento Paseos de Opichén la Joya.
Al encontrarse en la intersección con la glorieta, por conducir sin la negligencia y precaución necesaria, no cedió el paso al mototaxi con matrícula S37RU de Campeche y lo colisionó en el costado derecho.
Como el mototaxi se encontraba circulando con preferencia de paso, en sentido de norte a sur sobre la glorieta provocó con la colisión los daños a los vehículos involucrados, así como lesiones en la persona de la citada May Salazar, mismas que en su momento tardaron en sanar más de quince días y le dejaron una cicatriz en el rostro.
La huella de la cicatriz permanece, como la justicia que ha tardado más de la cuenta.


