MÉRIDA, Yucatán, viernes 14/12/18.- Tal y como se esperaba, luego de que acuchilló en nueve ocasiones a su esposa, de identidad reservada, el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero vinculó por el delito de feminicidio en grado de tentativa a Erick Enrique García Lugo.
Mugarte Guerrero expuso que “el contrato de matrimonio no significa matar” y ordenó que García Lugo tenga prisión preventiva como medida cautelar.
El juez les explicó a las partes y al público en general que para llegar a este auto de vinculación tomó en cuenta los datos de prueba expuestos por los fiscales y dio valor preponderante el dicho de la mujer agraviada, que se une a las inspecciones, actas de entrevistas a testigos, entre otros datos de prueba que le fueron mencionados por los representantes del órgano acusador.
El juez encontró que hasta ese momento existieron datos que le permitieron establecer que el hoy imputado no suspendió los ataques a su esposa, a quien acuchilló en nueves ocasiones, sólo porque el cuchillo con el que la agredió se rompió. También que el imputado huyó del lugar de los hechos y se refugió en casa de sus progenitores.
Por último, la autoridad judicial concedió el plazo de cuatro meses para que los fiscales continúen con su investigación complementaria, mientras que el hoy imputado cumplirá con la medida de prisión preventiva por el plazo de seis meses.
La teoría que los fiscales expusieron al juez apunta a que los hechos ocurrieron 17:45 del 5 de diciembre, cuando el hoy imputado y su esposa estaban en su domicilio familiar, ubicado en el fraccionamiento Polígono 108 de esta ciudad.
En un momento, el hoy imputado revisó el teléfono celular de su esposa, luego de lo cual la agredió verbalmente para después dirigirse a la cocina, en donde tomó un objeto punzocortante con el cual le provocó nueve heridas.
Si no fuera por la intervención de una vecina y que la punta del cuchillo se rompió en el interior del cuerpo de la agredida, las cosas hubieran llegado a mayores.


