MÉRIDA.- Casi cinco meses después, Felipe de Jesús Ancona Escamilla aceptó que se masturbó frente a un menor de 12 años, al que le quiso hacer lo mismo y a quien intentó besar, de modo que fue condenado a sólo 3 años y 4 meses de cárcel, con beneficios.

A este sujeto, que según se dice de él acosa a jovencitos, sólo se le impondrá 200 días multa, debido a que  el abuso sexual es un un delito doloso.

La sanción privativa de libertad que se le impuso corresponde al grado de culpabilidad ubicado en la mínima, a la cual se le hizo la reducción de un 1 año y 8 meses.

También se le amonestó públicamente; le fueron suspendidos sus derechos políticos; le otorgaron beneficios sustitutivos de sanciones, y prohibió acercarse a la víctima, tres años después de concluida la condena. Todo mediante un procedimiento abreviado.

La juez de control Elsy del Carmen Villanueva Segura accedió a este procedimiento, al considerar que no hubo violencia al momento de los hechos.

El  27 de diciembre, a las 16:15 horas, este depravado sujeto estaba en su casa del fraccionamiento La Herradura, de Ciudad Caucel, y al ver pasar enfrente al menor lo invitó a que entrara.

Aprovechó que estaban solos, se excitó y comenzó a masturbarse, para luego meterle su mano dentro del short y boxer del muchachito para tocarle su pene, al mismo tiempo que le bajaba la ropa para hacerle lo mismo.

Intentó voltear al menor con la intención de penetrarlo y como no lo logró, quiso besarlo en la boca, lo que tampoco se le hizo y el menor pidió ayuda, para que fuera detenido.