MÉRIDA.- El fin de semana pasado, la colonia Emiliano Zapata Sur fue escenario de dos cruentos enfrentamientos de vándalos que concluyeron con la detención de dos sujetos, uno por balear a una mujer y el otro por golpear con una piedra, en varias ocasiones, el cráneo de su contrincante.
Primero se puso a disposición de la juez de control Suemy del Rosario Lizama Sánchez a un sujeto de nombre Mario, acusado de disparar un arma de fuego y lesionar en un brazo y la pierna a una mujer de nombre Marisol.
Sin embargo, antes de iniciar la audiencia de control de la detención e imputación trascendió que el agresor estaba internado en el Hospital O’Horán en calidad de detenido, pues padece de cáncer de próstata y orinaba sangre.
Este sujeto no tiene ni dos meses viviendo en ese rumbo y se ha enfrentado en varias ocasiones con las pandillas del sector por el control de la venta de drogas.
El sábado tuvo un altercado con un sujeto de apellido Azul, que es un delincuente de la zona, al cual pretendió agredir en su casa, a donde llegó armado con un arma de fuego, que accionó en un par de ocasiones y lesionó a un familiar de su contrincante.
Por otra parte, la juez de control Blanca Beatriz Bonilla González decretó como legal la detención e imputó por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa a Ariel Basilio Ordóñez Sánchez. Le impuso prisión preventiva de carácter oficioso por todo el tiempo que dure el proceso.
Este sujeto fue denunciado por la representación social, pues no se sabe el nombre de la víctima y sus familiares no se han acercado a las autoridades, y la audiencia de vinculación tendrá lugar hoy viernes 16 de marzo.
El 12 de marzo, a las 01:50 horas, Ordóñez Sánchez estaba en el patio de una casa sin número de la calle 88 entre 155 y 157 de la colonia Emiliano Zapata Sur III y de pronto, al calor del alcohol y las drogas, empezó una riña.
El ahora imputado, aprovechando que estaba en una posición de superioridad respecto de la víctima, pues se encontraba encima de ella, utilizando la piedra de una albarrada, lo golpeó en repetidas ocasiones en la cabeza.
No logró su cometido porque fue descubierto por su hermana, Rosalinda Ordóñez Sánchez, quien lo detuvo.
Al verse descubierto, el agresor salió corriendo del lugar y dejó a su víctima con graves lesiones.


