MÉRIDA.- Los jueces que integran el Tribunal Segundo de Enjuiciamiento empezaron el juicio de los tabasqueños Jonathan Mézquita Avalos y Oscar Miguel López Tovilla, acusados de ser loa autores materiales del crimen de Emma Gabriela Molina Canto.

Se les imputa los delitos de homicidio calificado, contra la salud, en su modalidad de posesión de cocaína y portación de armas e instrumentos prohibidos.

En primer lugar, durante los alegatos de apertura a juicio, la Fiscalía manifestó que va a demostrar, más allá de la duda razonable, que los arriba señalados fueron los autores materiales de ese homicidio.

La fiscalía ofreció el testimonio de Fabián Soberano Aguilar, el ciclista que persiguió a los presuntos asesinos; del taxista Emmanuel Jesús Vázquez Domínguez, que los trasladó al centro; de los policías aprehensores, y de los agentes que llegaron primero a la escena del crimen.

También presentará los videos de una cámara de vigilancia que los captó cuando huían del lugar y estudios antropométricos de los mismos. Expondrá una extracción de datos de los celulares de los ahora procesados, en los que hay información de su participación en los hechos.

Buscarán para los tabasqueños la pena máxima de cárcel y económica.

Por su parte, el abogado defensor de los tabasqueños alegó que sus clientes estaban de vacaciones en esta ciudad, el día del crimen -27 de marzo del 2017-, para luego indicar que estaban en el lugar equivocado y por eso los confundieron por sus rasgos.

También indicó que buscará demostrar que la Fiscalía no demostró cómo participó cada uno de ellos y que las pruebas periciales no demuestran quién mató a Emma.

Alegó que el hermano de la víctima, fiscales y otros, ingresaron al reclusorio para que, al confesar, sean sometidos a un procedimiento abreviado, lo que fue ilegal, porque no estaban asistidos por un defensor.

Manifestó que es irregular que Rogelio César Reyes Barrueta (a) “Güero”, por señalarlos, haya sido beneficiado con un criterio de oportunidad y se encuentre en libertad por señalarlos porque, obviamente, le conviene.

Señaló que las intervenciones de los aparatos telefónicos son deficientes e incompletas.

Las víctimas indirectas, Ligia Teresita Canto Lugo y su hijo Carlos Alejandro Molina Canto, fueron presentados como testigos.

Canto Lugo hizo un relato pormenorizado de cómo el supuesto autor intelectual de la muerte de su hija, Mario Alberto Medina Sonda, estuvo amenazando, acosando, agrediendo y encarcelándola, con denuncias falsas, a la ahora occisa, a ella y a otro de sus hijos.

Durante la audiencia proyectaron imágenes que se grabaron en un USB que ella entregó el 7 de abril del 2017, en las que se apreciaba a Medina Sonda, tomada el 11 de diciembre del 2012, donde le pedía a la ahora occisa que regresaran y después la amenazó.

Indicó que el último mensaje amenazante, el 17 de enero del 2017, le prometió que la iba a aplastar como una cucaracha.