MÉRIDA.- Alexander Vázquez Aradilla, representante legal de la empresa constructora “Tho, SA de CV”, fue imputado y vinculado a proceso por el delito de fraude específico, al cobrar por medio de su compañía más de un millón ochocientos mil pesos, por una casa que hizo mal y tuvo muchos defectos que la hacen inhabitable.

La juez de control Blanca Bonilla González le impuso las medidas cautelares de depositar una garantía económica de 20 mil pesos; no salir del país; someterse a la vigilancia del Centro Estatal de Medidas Cautelares, y acudir los primeros cinco días de cada mes a firmar al citado centro.

Fue denunciado por el señor Fernando José Rivas Gamboa y el cierre de investigación fue programado dentro de tres meses.

El 13 de julio de 2013, el querellante celebró un contrato de construcción de una obra con la empresa constructora antes mencionada. Se pactó construir una casa de 270 m2, con un precio total de un millón 830 mil pesos, en el cual se especifica los materiales y características de la edificación.

Incluso, de manera personal y directa, la construcción extra de un pozo con bomba de agua, ampliación en el piso de la terraza y piso de la cochera, que le pagó al ahora imputado por la cantidad de 28,272.80.

Cuando el contratante pasó a vivir al predio notó desde de marzo de 2014 una fisura en el techo entre la barra de la cocina y el comedor. Para diciembre de 2014 las cosas fueron más que evidentes, ya que ponían en riesgo la vida de la familia del querellante, que tuvo que abandonar el predio.

Mediante un dictamen sobre la construcción se detectó que se hizo con materiales de menor calidad y con mano de obra barata.