MÉRIDA.- Molesto porque su mujer se negó a tener relaciones sexuales, Gustavo Estrada Martínez le cortó el cuello, la golpeó y después quiso penetrarla por la vía anal, pero como estaba bien ebrio se quedó dormido.
Ahora este sujeto enfrenta proceso penal por los delitos de violencia familiar y tentativa de homicidio calificado, en contra de la señora A.J.G.H. El juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero lo imputó por estos delitos.
Le impuso la medida cautelar de prisión preventiva hasta la audiencia de vinculación que se efectuará el viernes 26 de diciembre.
Los hechos se dieron poco antes de la medianoche del 19 de enero, cuando la pareja arribó al domicilio en el que habitan, ubicado en la calle 46-B entre 133 y 135 del fraccionamiento Villa Magna Sur, después de haber asistido a una fiesta, en la que tomaron.
Al llegar, la mujer llevó a dormir a su hijo y al regresar a la sala, vio que su esposo estaba molesto y él le reclamó que ya no quisiera nada con él. El sujeto tomó un cuchillo tipo serrucho y le hizo un par de cortes en el cuello, de donde brotó abundante sangre; le asestó un puñetazo en el rostro, que la hizo perder el conocimiento.
Al volver en sí, la mujer estaba en su cama y su pareja le echaba vino en la herida que aún sangraba. Una vez más el sujeto quiso tener relaciones sexuales con ella y pretendió penetrarla por la vía anal, pero no lo logró porque estaba muy borracho.
Después del ataque, la mujer fue hospitalizada y sometida a cirugía, por la gravedad de las lesiones que le propinó su pareja.


