El amor, generosidad y espíritu navideño salió a relucir ayer en el tradicional desayuno a beneficio del Centro de Rehabilitación para Alcohólicos Cottolengo.
La actividad de recaudación para sostenimiento del servicio de rehabilitación gratuita de 104 personas congregó a 250 asistentes.
El mal tiempo no fue obstáculo para asistir a esta tradicional actividad en la que cantó el Coro Cottolengo, se rifaron varios regalos y los asistentes compartieron el pan y la sal, en apoyo de esta obra de 32 años de existencia que dirige el padre Ignacio Kemp Lozano, su fundador.
El sacerdote agradeció la respuesta de la comunidad ante la convocatoria del desayuno, al que dijo que siempre asisten los amigos de Cottolengo.
“La Navidad es una oportunidad para convivir con las personas que queremos, con los que nos quieren y hasta los que no nos quieren. Ese es el sentido de la Navidad: llenarnos de vida” expresó.
“Hoy la humanidad sufre de soledad, es la peor enfermedad. Tanta gente y tantos solos”, expresó.
“Por eso la Navidad es una invitación a convivir, participar, a dar porque eso es realmente lo que enriquece nuestro espíritu, y enriquece nuestra vida”.
“La vida sin amor no tienen ningún sentido, la vida sin amigos no tiene ningún sentido, Dios nos hizo para convivir, no para aislarnos” subrayó el sacerdote.
La gratitud hace feliz a la gente, si no somos agradecidos no podemos ser felices, indicó el director general del albergue Cottolengo.
El desayuno fue organizado por Amigos con Cottolengo que preside Libia Esther Novelo Domínguez de Cáceres.
Julio César Pérez Peralta, vicepresidente de la agrupación, precisó que el evento tuvo buena respuesta y que varias personas se quedaron sin boleto.
El desayuno es para obtener recursos, para el mantenimiento diario de Cottolengo, una obra que hace tanto bien en la que al salvar a un alcohólico salvan a una familia, dijo el vicepresidente de la organización.
(DIARIO DE YUCATÁN)


