Mérida.- La de por sí muy vigilada Plaza Diamante, también conocida como la “Casa del Ajedrez”, en pleno corazón de Mérida, es ahora el sitio mejor custodiado del mundo, a tres semanas del arranque del Torneo Internacional “Carlos Torre Repetto In Memóriam”.
Pero la vigilancia extrema no es precisamente por la competencia en la que habrá más de 20 Grandes Maestros y otros tantos Maestros Internacionales, ni tampoco por los cientos de alhajas de oro y plata que se exponen en ese centro comercial despertando la codicia de los amigos de lo ajeno, tan abundantes en la recta final del calendario.
Guardias reales, famosos guerreros, incluso ninjas venidos del Lejano Oriente, santos, súper héroes y dioses resguardan varias vitrinas de ese centro comercial, como parte de la magna exposición anual de juegos de ajedrez de colección.
Trebejos y palestras, varias de estas especiales y muy llamativas, recrean gestas inolvidables de la historia de la humanidad, famosas batallas y culturas antiguas y modernas. Los materiales son diversos, como madera, plástico, metal, resina, cerámica, barro, mármol, hueso, ónix y cristal.
Aunque apenas el viernes comenzó la colocación de los ilustrativos trebejos y tableros, ya pueden apreciarse algunas colecciones especiales, propiedad de varios aficionados, principalmente del entrenador y empresario ticuleño Gonzalo Marín Gómez y dos integrantes de la directiva del club “Bobby Fischer”, organizador de la muestra.
El primer juego que se colocó es uno elaborado en China, que recrea a los famosos Guerreros de Terracota y que prestó el sexagenario Gregorio Torres Pech. Hechas de resina y con tablero ornamentado con motivos orientales, como dragones y paisajes chinos, las piezas tienen emperadores, guerreros, guardias reales y pagodas que asumen las casillas correspondientes a las torres.
Otra colección venida del Lejano Oriente, de Taiwán para mayor precisión, pertenece a la licenciada en Enfermería Concepción Godínez Bautista, directora del “Bobby Fischer”, el club independiente más dinámico de México. Se trata de uno conocido como “Romance de los tres reinos” y recrea la más famosa epopeya de esa isla.
La dirigente también aporta un juego que enfrenta a egipcios contra romanos. Obeliscos, faraones, escribas y guerreros toman su lugar junto con Horus, el dios considerado iniciador de la Cultura Egipcia. Les hacen frente centuriones, soldados y torres de asalto romanas que tienen como comandante al conquistador Marco Antonio. Los visitantes no pueden menos que dar vuelo a su imaginación sobre la liza bicolor, que es de lo que se trata el asunto.
Marín Gómez, director de la Biblioteca Municipal de Ticul y un gran impulsor del juego ciencia en ese municipio y todo el Cono Sur, llevó personalmente seis de los mejores juegos de su colección. Uno muy llamativo es el que enfrenta al bien contra el mal, en la batalla eterna de la humanidad. Cráneos humanos sirven como base al bando maligno, que quiere destruir al bando dirigido por San Jorge. Dos alados dragones refuerzan a cada uno de los ejércitos.
El instructor ticuleño aporta igualmente “La Perestroika”, que rememora la Guerra Fría entre Estados Unidos y la extinta Unión de Repúblicas Socialistas y Soviéticas (URSS). El colorido tablero, hecho en Rusia, tiene pintadas las efigies de Lenin, Stalin, Yeltsin, Brezhnev y Gorbachov.
Marín trajo también, entre otros trebejos, los que reviven el enfrentamiento entre incas y españoles, así como dos metálicos, uno que hace alusión a la época del Rey Arturo y otro en el que chocan cruzados contra germánicos.
El tercer coleccionista que más colabora es el ex campeón estatal Jorge Alberto Balam Díaz, quien presenta juegos de mayas, aztecas y olmecas, lo mismo que uno de Batman, de los más llamativos y que cautivas a niños y adultos en estos tiempos en que resuena tanto el “Caballero de la noche”.
En la liza cuadriculada acompañan al hombre murciélago la Batichica, quien ocupa el lugar de la dama; la batiseñal y el batimóvil, en épico duelo contra el Joker y sus secuaces.


