Mérida.- Los estelares jugadores mexicanos Luis “Pepón” Juárez y Walter Ibarra llegan como refuerzos a los Leones de Yucatán para la temporadas del 2018 de la Liga Mexicana de Béisbol, informó Erick Arellano Hernández, el presidente ejecutivo.

En rueda de prensa, Arellano Hernández también presentó de forma oficial a David “Chile” Cortez como el director ejecutivo del equipo, en sustitución de Juan Carlos Canizales.

Por Juárez e Ibarra, los melenudos cedieron al primera base Ricky Alvarez y al jardinero Francisco Lugo para los Sultanes de Monterrey.

Además, el directivo confirmó a Juan Francisco “Chico” Rodríguez como el mánager del equipo, pues no ven culpa en su trabajo por la eliminación en la final de la Zona Sur de la temporada pasada.

Sobre las dos temporadas del 2018, Arellano Hernández dijo que la idea es agradar a los aficionados, pues la LMB quiere atraer a miles de jóvenes a sus estadios.

“Me gusta porque tendremos dos oportunidades al año de buscar el campeonato, la revancha será en el mismo año”, indicó por su parte Cortez, quien confirmó que el sistema de competencia y calificación a la postemporada es la misma.

Sobre el regreso de Jesús “Cacao” Valdez, el directivo dijo que nadie duda de su calidad y porque la afición así lo pidió en redes sociales y en llamadas telefónicas.

Cortez dijo que Valdez y el cubano Yoanner Negrín son los únicos extranjeros confirmados para el plantel del año que viene.

 

Homenaje a Russell

La directiva de los Leones de Yucatán a través de Arellano Hernández informó que en recuerdo del periodista y cronista viajero del equipo pondrán el nombre de Russell Gutiérrez Canto a la sala de medios en el parque Kukulcán Alamo.

Además, durante las dos temporadas del próximo año se pondrán las iniciales “RG” a los uniformes de los melenudos.

“Además de cronista, Russell fue nuestro principal asesor para comprender y entender a los aficionados yucatecos. A Juan José y a mi nos asesora en este deporte, que era su pasión”, señaló Arellano.

Su compañero y amigo en Sipse Deportes, Alejandro Torre Ramírez, agradeció el gesto de la directiva melenuda, pues el béisbol era la vida del desaparecido periodista.