MÉRIDA.- Gracias a que su hija lo perdonó, Juan Payeras Martos logró que extinguiera la acción penal en su contra por el delito de violencia familiar por agredir física y verbalmente.
Trascendió en las redes sociales que la joven Gabriela María Payeras Carvajal, durante la agresión de su padre, fue defendida por una perrita que cargaba.
En una audiencia que presidió el juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda, la muchacha perdonó a su padre.
Quedó libre en un principio con las medidas cautelares de firmar cada mes, depositar una garantía económica de 8 mil pesos, no salga del Estado, no acercarse a la víctima, a su domicilio y al lugar de los hechos y colocación de un brazalete electrónico.
El incidente se registró el pasado 6 de septiembre, en un domicilio del fraccionamiento Francisco de Montejo, donde viven padre e hija.
La joven estaba en la cocina preparándose algo de comer, cuando llegó su progenitor y se apresuró para dejar libre el espacio, pero se le olvidó que dejó abierta una lata de atún.
Eso molestó al tipo, que le tiró la lata a su hija, para luego agredirla verbalmente, al tiempo que trató de ahorcarla.
Sin embargo, ni la intervención de la nueva pareja sentimental del tipo y la señora del servicio doméstico, lograron que dejara a la muchacha.
En cambio, la joven, que llevaba en las manos a una perrita, se salvó cuando la mascota por poco muerde al tipo.


