MÉRIDA.- La presidenta de la Comisión de Box de Chicxulub Pueblo, María Mercedes Ley Ku; su hijo, abogado y pugilista, Rafael Ortiz Ley, y cuatro ponchadores más a su servicio, fueron noqueados por el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero, quien no vinculó a proceso por fraude específico a Ignacio Ley Ku.

El juez Mugarte Guerrero no vinculó al denunciado, después de escuchar los alegatos del fiscal, al que le faltaban datos y, por tanto, determinó que la investigación del caso iba a continuar.

María Mercedes presentó como testigos a boxeadores que entrenan en su casa, como son Adrián Baltazar de Jesús Padrón Santana y Eduardo Ramos Dorantes. estos pugilistas no viven siquiera en Chicxulub Pueblo y, por tanto, son testigos de oídas.

María Mercedes, en su carácter de apoderada de su hermana María Isela Gómez Ku (se encuentra discapacitada y postrada), denunció a su hermano Ignacio.

En el 2005, Leovigildo Gómez Ku (medio hermano de las hermanas Ley Ku) le otorgó un poder a Ignacio para que vendiera el predio número 113 A de la calle 22 entre 23 y 25, de Chicxulub.

Después, este inmueble fue adquirido por Aracelly de los Ángeles Navarro Manrique ante la fe del notario Fernando Castellanos Pacheco.

Luego, en el 2008 vendió ese mismo predio a Ignacio Ley, en otra operación de compra-venta, quedando inscrito en el Registro Público de la Propiedad del Estado desde esa fecha esta transacción.

La presidenta de la Comisión de Boxeo de Chicxulub y también funcionaria municipal, con el apoyo de su hijo abogado y boxeador, movió el asunto para recuperar el predio, cosa que hasta este momento no han podido concretar y les dio palo la ley.