MÉRIDA.- Debido a que una vez más faltó a la cita con la juez de control Elsy del Carmen Villanueva Segura, se declaró sustraído de la acción de la justicia al padre desobligado Eduardo Gutiérrez Amaya.
Esta juez sostuvo en varias ocasiones que era excesivo el uso de la fuerza pública para que se le detenga y acuda ante ella.
Gutiérrez Amaya se ha sustraído a la acción de la justicia, porque no ha pagado la pensión a la que se le ha sentenciado, no acude a las audiencias, ha dado domicilio erróneo y hasta cambiado a uno de sus abogados particulares.
La penúltima vez que se le citó, a principios de este mes, presentó un certificado médico.
Fue denunciado por la señora Evely Lucelly Hernández Cano por el delito de incumplimiento de las obligaciones de asistencia familiar.
De acuerdo con los hechos, el 25 de septiembre del año 2013 la pareja procreó un hijo, que ahora tiene tres años. Un año después decidieron separarse y acordaron que le proporcionaría 12,000 pesos a la afectada, lo cual nunca cumplió.
Por tal motivo, se promovieron diligencias de jurisdicción voluntaria, a fin de que se decrete una pensión alimenticia a favor del menor, mismas que se siguieron ante el Juzgado Cuarto de Oralidad Familiar del Primer Departamento Judicial del Estado, que condenó al tipo a pagar 7,445.16 pesos mensualmente.
El 11 de julio pasado fue imputado por el juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda y después no acudió a la audiencia de vinculación, no obstante estar enterado, por lo que se solicitó que se le declare sustraído a la acción de la justicia.
Sin embargo, este juez salió de vacaciones y a la juez Villanueva Segura, al medio conocer el caso, le pareció excesiva esa medida. El desobligado no pudo ser localizado en un domicilio que dio y hasta desconoció a uno de sus abogados.
Para el 21 de julio se decretó que la cárcel era poco para este angelito y tampoco accedió la juez que se le haga comparecer por medio de la fuerza pública, puesto que no se le pudo notificar en el domicilio que dio, que fue un local de una plaza comercial. Ahora, de nueva cuenta, se burla de la ley.


