MÉXICO.- Los pacientes con hemofilia pueden llevar una vida normal, pues a pesar de que tienen algunas limitaciones en cuanto a la práctica de deportes extremos, el tener un tratamiento profiláctico para controlar el padecimiento les permite una mejor calidad de vida, algo que no ocurría hace 20 años.
Con la cobertura y accesibilidad a los sustitutos de los factores de coagulación de los que carecen las personas con hemofilia, ahora parte del cuadro básico de las instituciones de salud, incluido el Seguro Popular, las cosas han cambiado.
Así lo señala Patricia Romo Martín, quien hasta el 29 de julio pasado fungía como presidenta de la Federación de Hemofilia de la República Mexicana, cargo que cedió en el marco del Congreso Nacional que se celebró el mes pasado en Querétaro.
De acuerdo con los datos con los que cuenta, en todo el país hay 6,022 pacientes con hemofilia.
Sin embargo, se cree que hay más pacientes que aún no saben que padecen la enfermedad y otros a los que no han podido llegar porque viven poblaciones en muy apartadas.
Se estima que una de cada 10 mil personas padece hemofilia, una enfermedad hereditaria en la que la mujer es la portadora y sólo transmite a hijos varones.
Explica que puede darse el caso de mujeres con hemofilia, hay dos en el país, pero es raro, pues para que ocurra tanto la madre como el padre deben ser portadores.
La hemofilia impide la correcta coagulación de la sangre, y por ello a los pacientes se les recomienda no exponerse a golpes o caídas y evitar deportes extremos como fútbol americano o boxeo, por ejemplo.
Sin embargo, con los tratamientos actuales es posible tener un control adecuado de la enfermedad y los pacientes pueden llevar una vida normal, afirma.
Se recomienda hacer deporte porque fortalece las articulaciones.
La natación o el tenis son algunas de las disciplinas que recomienda.
Manifiesta que el manejo de la hemofilia debe ser integral, con la participación del hematólogo, ortopedista y psicólogo.
Puntualiza que en el caso de la ortopedia es necesaria la atención, pues cuando hay episodios de sangrado las articulaciones pueden dañarse y hay que estar atentos para que no suceda.
Los pacientes con esta enfermedad carecen de los factores de coagulación 8 ó 9, por lo que es de acuerdo al faltante que se clasifica como tipo A o B.
En ambos casos puede presentarse en forma leve, moderada o severa.
En cuanto a la cobertura de los tratamientos, dice que pese a que ya están en el cuadro básico de Salud, en el caso del Seguro Popular sólo cubre a los niños a quienes se les detectó antes de los 10 años, que están luchando para que las autoridades amplíen el rango a fin de que los pacientes con hemofilia puedan tener acceso al tratamiento. (Diario de Yucatán)


