SAN FELIPE.— La víspera del inicio de la pesquería de pulpo, habitantes del puerto se manifestaron ayer y cerraron el acceso al municipio para exigir a las autoridades municipales que no ingrese más gente foránea a pescar.

El alboroto surgió alrededor de las 4 de la tarde, cuando ribereños se percata-ron de la entrada de camionetas con gente foránea, lo que causó un altercado en la puerta del Palacio Municipal. En tanto, líderes pesqueros se reunieron con el alcalde Gabriel Marrufo Marfil en busca de acuerdos, advirtiendo que no iban a abrir el puerto hasta que no se llegue a un arreglo.

Los pescadores que bloquearon la entrada no permitían que se tomen fotografías. Incluso un agente de la SSP fue abucheado cuando sacó su teléfono celular para tratar de tomar fotos.

Alrededor de las 8 de la noche unas 15 patrullas antimotines de la SSP permanecían en la entrada en alerta ante cualquier conflicto.

A esa hora se empezaron a retirar foráneos, algunos en vehículos y otros caminando, en tanto ribereños les gritaban: “¡Fuera!”.

A los turistas que querían ingresar al puerto se les negó el acceso y se les pidió que se retiren. Algunos dejaron sus vehículos en la entrada y pasaban caminando pidiendo apoyo de tricitaxistas.

Hasta las 9 de la noche seguía cerrado el puerto, pues el alcalde aún hablaba con permisionarios para que retiren a los foráneos.

Este nuevo hecho se da a unos días de la confrontación de habitantes de Dzilam González y Dzilam de Bravo contra los pescadores foráneos, a quienes a mediados de julio invitaron a dejar dichas comunidades a menos que comprueben que tienen “una forma honesta de vivir”.

Como se recordará, los habitantes de Dzilam de Bravo se quejaron de pescadores foráneos, a quienes acusaron de la depredación a la pesca del pepino de mar y el pulpo, entre otras especies en veda. Por ese motivo y para evitar que sigan con esa práctica, intentaron desalojarlos y amenazaron a varios para que abandonen el municipio. En el conflicto intervino la Comisión de Derechos Humanos del Estado (Codhey) para pedir que se garantice que se respeten los derechos de los involucrados. (Diario de Yucatán)