MÉXICO.- México tiene muchos factores a su favor para lograr un acuerdo comercial que lo mantenga en el camino de ser una potencia mundial de alimentos y líder proveedor de la gastronomía mundial, consideró Luis Romano Ginocchio Balcázar, ex ministro de Agricultura de Perú.

El conferenciante internacional fue entrevistado por el Diario durante su participación en la asamblea nacional de la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto (Conacca), que concluyó anteayer en esta ciudad, y dijo que además de investigador del mercado agroalimentario sigue muy de cerca los acontecimientos del mercado interno mexicano.

Ginocchio Balcázar vive en Lima, Perú, es licenciado en Administración de Empresas, máster en Dirección de Empresas del Ipade y consejero de la Sociedad Gastronómica Peruana, que organiza la famosa Feria Internacional Gastronómica de Perú.

¿Cómo ve las posibilidades de México ahora que empiezan las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) con Estados Unidos y Canadá?

“Daré una opinión sin pecar de impreciso porque sigo el mercado interno mexicano. Como latinoamericano tengo que hacer votos para que estas conversaciones de los tres gobiernos sean fructíferas. Hemos visto que se formen sistemas alimentarios sostenibles en los tres países. Esto quiere decir que tiene que haber producción, distribución y consumo de alimentos que sea económicamente exitoso para todas las cadenas productivas, que haya una equidad en la distribución de las ganancias y con beneficios para el sector agrícola de México, que le permita construir un México agrícola que sea una de las despensas del mundo”.

“Habrá que tener varias conversaciones y negociaciones como las que se hacen desde ahora (la plática entre los secretarios de Agricultura de México y de Estados Unidos realizada el jueves y viernes pasados en Yucatán)”, destacó. “México tiene que conversar y negociar con la Unión Europea y con Asia para diversificar su mercado. Tener la capacidad de llegar a acuerdos de beneficios mutuo no sólo son habilidades del comercio internacional, sino que requiere de la realidad de cada país, de sus expectativas, de los diferentes actores de la cadena de valor. Estoy pensando en positivo: se conseguirá un acuerdo con beneficios razonables para las tres partes involucradas y por preocupación, deseo que mejoren las condiciones de los agricultores que son la parte más débil de la cadena de valor agroalimentaria”.

“Espero que los mexicanos se vean beneficiados con este nuevo acuerdo y que México siga en el camino de ser una potencia mundial de alimentos y sea un líder en la gastronomía del mundo”, reiteró. “Todo esto tiene que ver con un tema cultural, mencionaba que esa gran capacidad productiva de México debe convertirlo en un país abastecedor de nichos de productos agrícolas gourmet, de gran calidad, tiene 25 millones de hectáreas de tierras cultivables, produce una gran diversidad. Aquí es donde tiene un gran porvenir. Sabemos que el mundo es de luces y sombras, pero esperamos que sean de mayores luces y para que esto ocurra todos tienen que poner su parte”.

¿Qué pasaría si cobran aranceles a productos mexicanos?

“No me gustaría hablar de imposiciones”, dijo. “Estamos en la fase de negociación, no hay que tener ese mal augurio, pero sí está entre las posibilidades del gobierno de Estados Unidos. Otra posibilidad latente es que también podría salirse de la negociación si no logra sus propósitos. Confiemos que van a llegar a un acuerdo de mucho beneficio y que las partes comprendan lo útil que es en el mundo el sumar, no restar”.

¿El potencial agroalimentario de México es una ventaja?

“Cómo no, cómo no. No sólo el potencial inmenso alimentario de México es un factor a su favor, sino también su bono demográfico, su alto consumo de alimentos en los tres países y México también importa muchos alimentos y granos de Estados Unidos. Las negociaciones son de dos vías: yo te compro y tú me compras. Se tiene que buscar un punto de equilibrio como socios soberanos que son los tres países, claro, con respeto a sus autonomías y jerarquías”.— Joaquín Chan Caamal

Destacó que una de las grandes ventajas de los países productores de alimentos frescos y diversos, como México, es que en la actualidad los restaurantes y bares en el mundo viven una “edad de oro” por la tendencia del cambio de hábitos alimenticios por cuestiones de salud, sin embargo, aún es alto el consumo de alimentos procesados. Pero cada año hay cambios hacía el consumo de alimentos naturales y frescos y en esta tarea los chefs están jugando un papel muy importante por el uso cada vez mayor de insumos producidos en el campo.

Luis Romano Ginocchio Balcázar destacó que una de las grandes ventajas de los países productores de alimentos frescos y diversos, como México, es que en la actualidad los restaurantes y bares en el mundo viven una “edad de oro” por la tendencia del cambio de hábitos alimenticios por cuestiones de salud; sin embargo, aún es alto el consumo de alimentos procesados. (Diario de Yucatán)