PROGRESO.— Ernesto Castro Medina (a) “Kike”, de 34 años de edad y vecino de la comisaría de San Ignacio, desapareció en la última semana de abril, a casi tres meses sus familiares no tienen noticias ni pistas en donde podría encontrarse.

Pascuala Medina Guémez, mamá de “Kike”, siente que “su corazón le dice que su hijo está vivo”, pero también se resigna a lo peor pues no hay noticias de él, agregó que tampoco han tenido respuesta de la Fiscalía estatal donde interpuso la denuncia.

—Mi hijo no es adicto a las drogas, le gustan las bebidas alcohólicas pero podría ser víctima del caso de los enervantes que proliferan en San Ignacio (de lo que informamos en nota aparte), porque una semana antes que desapareciera un ex policía lo vino a ver, discutieron y amenazó a “Kike” —recordó la madre de familia.

—Tú vas a decir la verdad, cóbrale sino no lo vas a contar, si no pagas nadie lo va a contar y te va a llevar la p..m… —le dijo el ex policía municipal a mi hijo. Ernesto no me quiso decir cuál era el motivo de la discusión y que le exigían que pague, ahora que pasó el tiempo pienso que podría tratarse de un asunto de drogas —meditó la afligida madre.

Pascuala Medina explicó que su hijo trabaja como albañil, “es un borrachito” y está segura que no consumía drogas, pero con su desaparición y las amenazas que le hizo el ex policía de cuyo nombre y apodo no se acuerda, es probable que ese ex agente le haya dado drogas para vender.

—Cuenta los días que te quedan, le dijo el ex policía a mi hijo, a los pocos días desapareció, lo vieron comprando en un expendio de la carretera cerca de San Ignacio, en la Fiscalía y policía nos informaron que no lo detuvieron, no hay registros —agregó.

El ama de casa piensa que algo malo le pasó a su hijo Ernesto, pero “siente que está vivo”, pero no sabe donde. (Diario de Yucatán)