MÉRIDA.- Personas de la comuna denuncian que Vanesa Ortegón es una persona mal agradecida, ya que gracias a la Comuna gana 40 mil pesos al mes y obtiene 200 mil pesos más en gastos médicos al año, pero no mueve un dedo para apoyar en campañas panistas y se jacta en decir que está en su cargo por su trabajo y sus “padrinos políticos”.

Personas como Vanesa Ortegón Campos, subdirectora de Auditoría Interna en la Dirección de Contraloría de Mérida son capaz de eso y más. Y es que la susodicha percibe un sueldo de más de 40 mil pesos mensuales, más vales de despensa desde hace más de tres administraciones, incluida la del fatídico gobierno municipal de Angélica Araujo Lara, en la que, por conservar su trabajo filtró información confidencial de la administración saliente de César Bojórquez Zapata, quien aun sabiendo de esto es al parecer uno de sus protectores.

Posteriormente, en la administración de Renán Barrera, la ex contralora Yazmin Castillo intentó despedirla, pero no se pudo, debido a “palancas” auspiciadas por la otrora ex contralora Laura Cervera Urteaga, quien es cercana al municipio, pues fue asesora en administraciones pasadas con resultados lamentables.

Es así como “La Danesa” tiene gastos anuales cercanos a los 200 mil pesos, por servicios médicos particulares, modus operandi de la citada desde que labora en el Ayuntamiento. Es decir, si se multiplican los gastos realizados por la mencionada en las últimas tres administraciones hablamos de casi millón y medio de pesos subsanados por su fuente de trabajo, el Ayuntamiento de Mérida.

Fuentes del Ayuntamiento han manifestado años de indignación de muchos, pues muchos de ellos hicieron campaña con el actual alcalde y en otras campañas ganadoras, a pesar de tener menor categoría que la susodicha, quien nunca colabora en actividades partidistas, pues según ella “no está allá por el PAN, sino por su capacidad y padrinos”.

Si tiene tantos gastos mínimo debe estar agradecida con la institución”, indican nuestras fuentes.

Así como se demuestra una vez más la falta de profesionalismo de las personas, y la falta de agradecimiento por llevarse diario el pan a la boca, además de realizar gastos impresionantes con cargo al erario municipal, así como la complicidad de quien mantiene a personas como Vanesa, finalizó uno de los entrevistados.