MÉRIDA.- Después de los hechos violentos que se han presentado en el estado, hoy la SSP se puso en “jaque” al recibir una denuncia de un supuesto cadáver en estado de descomposición dentro de un vehículo.
Después de unos minutos de nerviosismo entre vecinos del centro de la ciudad, el apeste era por una bolsa de pescado en estado de descomposición.
En medio de las revisiones, llegó al sitio el propietario del Gol placas YXR-746-A, quien lo abrió para que se constatara que en el interior no había nada que lo comprometiera.
Finalmente se determinó que el desagrable olor provenía de una bolsa con desechos de pescado.
Una vez aclarada la situación, los policía se retiraron del lugar en tanto que los vecinos se quedaban deliberando qué harían con el pescado podrido, porque ni los gatos se lo quisieron comer.


